La Era de la Colaboración ya esta aquí

El paso de la Era Industrial a la nueva Era de la Colaboración supone un cambio de paradigma en el management puesto que el nuevo mundo más interconectado y complejo necesita nuevas estructuras y nuevas organizaciones más abiertas y flexibles.¿Cómo hacerlo?. Entrevista para Thinking Heads Digital.

Cada día es más evidente que estamos en un nuevo contexto, entrando en una nueva Era o en la transición de la Era Industrial, basado en la producción masiva, la escalabilidad y en la eficiencia de lo que hacíamos y estamos entrando en una Era que a mi me gusta llamar Era de la Colaboración pues el modelo de creación de valor es la colaboración masiva.

Esto nos desconcierta porque los modelos de creación de valor y los modelos de gestión están diseñados para un mundo controlable y predecible y vamos hacia un mundo que es más complejo, más interconectado, más volátil y, sin duda alguna, más incierto. Estamos intentando resolver problemas del futuro con herramientas del pasado.

Creo que para abordar este futuro incierto el punto de partida tiene que ser un ejercicio de humildad, reconociendo que los líderes no tenemos las respuestas, que las instituciones políticas, las instituciones sociales o las propias empresas no están preparadas para gestionar esta complejidad y por lo tanto, debemos empezar por darnos cuenta que, de la misma forma que para gestionar el presente lo importante es lo que sabemos, para gestionar el futuro lo importante es lo que no sabemos.

Si nos preguntamos realmente cuales son las brechas más grandes que tenemos a la hora de crear las nuevas estructuras, en mi opinión y con mi experiencia profesional, son tres.

La primera y más importante es que tenemos que dotar a nuestras organizaciones de una dimensión social; de la misma manera que las últimas décadas del siglo anterior dimos a nuestras organizaciones una dimensión de procesos que era necesaria ya que la jerarquía no era suficiente y necesitábamos un foco en procesos de negocio, ahora tenemos que reconocer que los nuevos medios de comunicación social crean una nueva oportunidad de trabajo colectivo que solo es posible dando a nuestras organizaciones una dimensión social.

Una segunda brecha, también muy importante, es reconocer que el liderazgo oligárquico, monolítico, ordeno y mando y el modo cascada en nuestras organizaciones no es suficiente ni nos sirve para realmente transformar el valor añadido de las personas en valor; la creatividad, la innovación y la pasión de las personas son cosas que no se dan si la organización no se lo merece. Necesitamos nuevas formas de liderazgo para poder conectar con la inteligencia colectiva.

Y en tercer lugar, los mapas que tenemos no nos sirven para el nuevo territorio.

A la hora de crear nuevos mapas, hay cuatro desafíos que abordar; el primero, del que ya hemos hablado, es el imperativo de la colaboración masiva; la colaboración es la esencia del modelo de creación de valor de la nueva Era, o sea, que no se trata de que colaborar sea bueno, sino de hacer de la colaboración un desafío estratégico en nuestras organizaciones y crear la cultura dentro de las mismas para hacerlo posible. Un segundo desafío y muy buena noticia, es la llegada a nuestras organizaciones de la primera generación de nativos digitales; la primera generación de jóvenes que ya han nacido en la web social, que ya tiene el sistema operativo de la web social. Los digitales nativos que ya saben que compartir crea valor porque la información no es algo para meter en la cabeza, sino que es para compartirla y crear valor colectivamente. Son, además, sociales en la utilización de estas nuevas tecnologías; lo que nos lleva al tercer desafío: los clientes son sociales. Los clientes ya no compran productos, compran experiencias únicas personalizadas y por lo tanto, no sólo las compran sino que las comparten en las redes sociales con sus compañeros y tienen en la punta de su ratón, a un click de distancia, toda la información de la empresa, lo que nos obliga a abordar de forma diferente la relación con los clientes, de alguna manera a diluir las fronteras y a hacerlas líquidas y co-crear con nuestros clientes. Y finalmente el cuarto desafío tiene que ver con crear organizaciones mas abiertas, transparentes y verdaderamente centradas en las personas con una nueva dimensión social que haga posible hacer de la innovación y el liderazgo el trabajo de todos.

El camino hacia la Organización Social

De forma análoga a como como la “dimensión de procesos” dotó a nuestras organizaciones de la escalabilidad necesaria para capitalizar un crecimiento esencialmente demográfico en un mercado de oferta,  la nueva “dimensión social” dará a nuestras organizaciones nuevas capacidades para adaptarse a los cambios, gestionar la creciente complejidad y conectar con el genio colectivo de las personas de la organización en un mercado esencialmente de demanda.

Cada día es más evidente que, al menos durante las próximas décadas, los medios de comunicación social serán el motor de las grandes transformaciones que ya se están registrando en nuestros modelos tradicionales de gestión. Nuestras organizaciones han emprendido ya un viaje sin retorno, del que conocemos su punto de partida -organizaciones jerárquicas, esencialmente opacas y orientadas al poder- pero del que no conocemos en detalle el punto de llegada, pues está aún por definir.
Seguir leyendo

La Era de la Colaboración: 10 imperativos de gestión

En nuestra primera conversación, hace ahora dos años y medio, hacía referencia a los retos y las realidades empresariales que, a mi modo de ver, definían la nueva Era de la Colaboración. Destacaba, entre otros, los siguientes: la llegada a nuestras organizaciones del nuevo talento – el de los digitales nativos-, la colaboración masiva como medio imprescindible para mejorar la productividad, y las enormes posibilidades que las redes sociales ofrecen para construir nuevos modelos de creación de valor colectivo. Seguir leyendo