Carta abierta a los Reyes: diez deseos para 2010

Wednesday, 30 de December de 2009

Vamos a concluir el año mirando hacia adelante en vez de hacia atrás. Porque lo cierto es que mirar hacia atrás en 2009 no resulta nada divertido: muchas personas han tenido un año muy duro, han perdido su trabajo y están haciendo frente a la crisis con muchas dificultades.

Desgraciadamente, hemos visto muchos ejemplo de corrupción y de malas conductas en nuestros gobernantes, con un impacto muy negativo en las instituciones. Todavía estamos recuperándonos de un colapso casi total en los engranajes básicos de nuestra economía. Y seguimos sin avanzar de forma significativa en los grandes retos relacionados con el cambio climático, el medio ambiente y la situación de pobreza en que vive una gran parte de la humanidad.

reyesmagosEs hora de abandonar el pensamiento que nos ha tenido anclados al pasado para enfocar nuestras energías en el futuro, con entusiasmo, motivación e imaginación. Arranca 2010 y, tal y como hicimos hace un año por estas fechas, me gustaría que escribiésemos entre todos una “Carta a los Reyes” con nuestros propósitos, deseos y peticiones para los próximos 12 meses.

En la conversación de voy a lanzar varias propuestas que, desde mi punto de vista, serán clave en 2010. Creo que reflexionar y trabajar sobre ellas no solo nos ayudará en nuestro crecimiento personal y profesional, sino que además nos permitirá poner nuestro granito de arena en la construcción de un mundo un poco más justo y solidario.

Como no podía ser de otra manera, espero completar mi carta con vuestras aportaciones.

Aquí van mis propuestas:

1. Una nueva forma de organizarse para colaborar en red

El modelo tradicional de organización -la jerarquía- no sirve para colaborar en las nuevas redes abiertas y globales. Es lento e inflexible, y además limita la colaboración, en la medida en que todas las órdenes tienen su origen de la cúspide de la pirámide.

Necesitamos un modelo nuevo, ágil y flexible, en el que todos podamos compartir nuestro talento, y en el que la solución emerja de forma natural como resultado de la interacción de todos los actores. A ese nuevo modelo organizativo lo hemos llamado Redarquía.

2010 puede ser un gran año para poner en práctica en nuestras organizaciones algunas de las enseñanzas 2.0 extraídas de las redes sociales y de las comunidades de desarrollo de software libre. Al fin y al cabo, estas nuevas organizaciones han conseguido conectar el talento de todos sus miembros para generar nuevas soluciones excepcionalmente innovadoras y creativas.

2. Organizaciones transparentes y pensadas para las personas

A pesar de la incertidumbre generada, soy optimista respecto de los efectos finales de la crisis. Creo que, de la misma forma que la transparencia en los mercados ha generado mercados más eficientes, la transparencia en las organizaciones y en las instituciones nos conducirá a sociedades más eficientes y modelos de desarrollo más justos y sostenibles. Lo que la crisis actual está poniendo de manifiesto es precisamente eso: que todavía no hemos creado una sola organización o institución capaz de sobrevivir a las nuevas exigencias de transparencia impuestas por la Era de la Colaboración. De ahí el fiasco.

Tampoco hemos conseguido satisfacer los niveles de interacción y participación que demandan las nuevas generaciones de nativos digitales. Por desgracia, las organizaciones que hemos creado -tanto en el ámbito público como en el privado- siguen sustentándose, en gran medida, en la opacidad de sus estructuras y el desconocimiento, por parte de sus miembros, de la realidad de la organización.

Debemos hacer una lectura positiva: la transparencia es una fuerza que las empresas pueden utilizar activamente para construir y reforzar la confianza de sus clientes, y para mostrar su valor en un mercado cada vez más global. La crisis financiera actual nos ha enviado un mensaje muy claro: para reconstruir la confianza de los inversores y garantizar el éxito en una economía más transparente, un número cada vez mayor de empresas de todo el mundo tendrá que comportarse con mayor responsabilidad, y deberá comunicar su realidad de forma más abierta, cultivando la transparencia y la franqueza como valores éticos.

3. Cultura 2.0: cambiar un poco para cambiarlo todo

En un mundo marcado por la competencia abierta y el cambio permanente, las organizaciones deben innovar si quieren sobrevivir. Pero tampoco pueden abandonar su actividad diaria para dedicarse por completo a la innovación, porque también en ese caso acabarían por desaparecer.

La clave, en este 2010, puede estar en introducir pequeños cambios en el ADN de cada organización. Dicho de otra manera, la clave reside en incorporar cambios en la cultura de empresa, en la forma compartida que tenemos de ver, entender y hacer las cosas. Estos pequeños cambios en valores significativos nos permitirán transformar la organización sin poner en riesgo su supervivencia.

Propongo que apliquemos el patrón que ha hecho posible la evolución de las especies: variedad, selección y retención. Debemos lanzar una gran variedad de iniciativas de innovación. Después, debemos seleccionar aquellas iniciativas que funcionan. Finalmente, necesitamos la capacidad de retención necesaria para consolidar esas iniciativas de éxito como actividades centrales de la organización.

4. Nuevas Escuelas 2.0 para aprender, no para enseñar

La revolución 2.0 -basada en la colaboración de todos y todas para construir la inteligencia colectiva- debe empezar en nuestras escuelas.

Las escuelas actuales fueron diseñadas como motores económicos para abastecer de profesionales a una sociedad industrial. Pero ya no estamos en la Era Industrial, sino en la Era del Conocimiento y la Colaboración. Por eso necesitamos realizar cambios profundos en el sistema educativo.

El rol de los profesores ya no puede consistir en suministrar el contenido de forma unidireccional, mediante monólogos ininterrumpidos de 40 o 50 minutos de duración. Los nuevos alumnos tienen otras aptitudes y otras necesidades muy distintas. Son perfectamente capaces de acceder a todos los contenidos y ampliar la información en la Red. Por eso, para aportar valor, el papel del profesor debe ser el de gestionar y facilitar el proceso de aprendizaje y el crecimiento intelectual de cada uno de los alumnos, estimulando su creatividad y su sentido crítico.

Hoy, la capacidad de seguir aprendiendo es mucho más importante que los conocimientos “fijados” en nuestra mente. Ojalá en 2010 seamos capaces al fin de construir nuevas escuelas digitales más ágiles, participativas, abiertas y transparentes, basadas en el conocimiento abierto y verdaderamente centradas en los alumnos.

5. Que empiece la conversación entre los políticos y los ciudadanos

Barack Obama fue capaz de dar un gran salto hacia delante en la campaña electoral. Su equipo utilizó todo el potencial de las herramientas 2.0 para movilizar al electorado, y para conseguir su implicación directa la campaña. Pero ahora queda la parte más importante: habilitar los medios necesarios para que los ciudadanos puedan participar de forma activa y directa en los asuntos públicos.

Los políticos no pueden vivir ajenos a los ciudadanos durante los 4, 5, o 6 años que median entre cada consulta electoral. En 2010 debería iniciarse, al fin, la “conversación” ininterrumpida entre los ciudadanos y los servidores públicos. Las herramientas para conseguirlo están disponibles y operativas. Ahora se trata solo de una cuestión de voluntad.

El resultado debe ser una acción política transparente y responsable, que se ajusta a las verdaderas demandas de los ciudadanos, y que rinde cuentas frente a ellos de forma constante.

6. Una marca personal auténtica para aportar a los demás

La marca personal o personal branding es una poderosa herramienta que nos permite desarrollarnos personal y profesionalmente, y que además nos da la oportunidad de impulsar la organización a la que pertenecemos y la misma sociedad en la que vivimos. Porque, al fin y al cabo, nuestra marca personal es aquello que aportamos a los demás cuando nos relacionamos: nuestros conocimientos, valores, actitudes, capacidades y habilidades.

No estamos hablando de una mera operación de marketing. Nada más lejos de la realidad. La marca personal debe estar basada siempre en la autenticidad. Se trata, simplemente, de emplear las herramientas 2.0 para dar eco a nuestra auténtica propuesta de valor, y para llevar nuestro mensaje -lo que somos, lo que ofrecemos, lo que aportamos, lo que sentimos- mucho más allá de nuestras fronteras tradicionales.

En 2010 quizá podamos darle un buen empujón a nuestra marca personal. Eso significará que estamos compartiendo nuestro talento y nuestro conocimiento con los demás de manera transparente y efectiva.

7. Una dosis de humildad para “aprender a ser ignorantes”

Según explica Nassim Taleb, un cisne negro es un acontecimiento que desborda nuestras expectativas, un evento que no esperamos y que no somos capaces de prever ni anticipar, pero que produce un gran impacto en nuestras vidas. Hay cisnes negros negativos, como los atentados del 11S, o la debacle financiera que hemos vivido hace bien poco, pero también existen los cisnes negros positivos, como la revolución de la informática o el ascenso imparable de Google.

Estos cisnes negros positivos son, en realidad, grandes oportunidades de crecimiento que no deberíamos dejar pasar. El problema es que muchas veces, en nuestro día a día, estamos demasiado pendientes de lo “urgente” y no nos damos cuenta de lo que es realmente importante. Es así como a menudo dejamos pasar las mejores ocasiones. Necesitamos la humildad suficiente para entender una de las claves de esta nueva situación: para enfrentarnos al presente, lo importante es “lo que sabemos”, pero para preparar el futuro, lo más importante es lo que “no sabemos”.

Debemos aprender a desaprender. Los seres humanos tendemos a confundir los mapas (nuestros modelos mentales) con el territorio (la realidad). Los modelos y creencias que utilizamos en nuestra vida diaria son válidos para los sucesos conocidos, pero hemos de tener la humildad de revisarlos cuando nos enfrentamos a los cisnes negros.

Estaría muy bien que en 2010 estuviésemos preparados y atentos para aprovechar al máximo esos cisnes negros positivos que sin duda van a llamar a nuestra puerta.

8. Un audífono para escuchar a nuestros hijos y descubrir así qué aspecto tiene el futuro

Lo importante -y a la vez esperanzador- para el futuro es que los verdaderos nativos de este nuevo mundo digital son nuestros hijos. Ellos son la primera generación que ha nacido, crecido y vivido en un mundo digital y conectado. Como nativos digitales aportan un nuevo talento y una nueva forma de ser, y tienen claro que, en la medida que comparten su creatividad en red con millones de personas, pueden dar lugar a un conocimiento hasta ahora inalcanzable para las civilizaciones anteriores.

Han crecido con herramientas como YouTube, la Wikipedia, los SMS, la iPod, los blogs, o la Play Station. Y están preparados para absorber las tecnologías que vayan saliendo en el futuro, porque para ellos no constituye ningún problema adaptarse a los nuevos canales y herramientas de comunicación.  Se divierten aprendiendo e innovando, y adoptan un papel mucho más activo en la creación, la edición y el intercambio de contenidos. Se aproximan a las nuevas tecnologías de forma natural, sin miedo a que las cosas se rompan, con la misma naturalidad con la que nos acercamos nosotros a la tostadora del pan. Tienen una visión muy diferente sobre el trabajo, la justicia y el orden social.

Con su apuesta por la libertad y la velocidad, están transformando todas las instituciones de la vida moderna: el mercado, las organizaciones de trabajo, la familia, la política, la educación y la cultura. Es una auténtica suerte que tengas un representante de esta nueva generación muy cerca de ti, en tu familia o incluso en tu casa. Por eso es importante que durante el 2010 escuches activamente a tu hijo: es la mejor manera de saber qué aspecto tiene el futuro.

9. Un detergente que disuelva la frontera entre el trabajo y el juego

La dificultad de mantener un equilibrio entre la vida personal y la vida profesional estriba en que, de alguna manera, entendemos el trabajo como una “no-vida”. Muchas de las personas que consiguen cumplir la mayoría de sus deseos son aquellas que han disuelto los límites entre el trabajo y el juego. Para ellos, su actividad profesional es como una especie de juego en el que disfrutan como niños, de la misma manera en que los Nativos Digitales aprenden jugando.

Descubre cuál es tu sueño y cuáles son tus ambiciones. Durante el 2010 usa tu fantasía y desarrolla tu afición para obtener una sensación de equilibrio. Se trata de un estado de ánimo, y no sólo de organizar tu agenda.

10. Pasión y energía para dar forma a nuestro sueño

“Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho.”

Saint-Exupéry fue capaz de explicarlo de esta forma tan inspiradora. Muchas veces nos centramos casi exclusivamente en los datos, las cifras y las tareas del día a día. Sin duda son importantes, pero también sabemos que nadie llega demasiado lejos cuando no es capaz de levantar la vista.

Me gustaría que en este nuevo año reivindicásemos el poder de la visión del líder, de la pasión y de la inspiración para cambiar el mundo. Porque un sueño puede convertirse en el instrumento más poderoso para compartir con los demás una determinada visión de la vida. Evocando un sueño podemos, también, realizar la llamada a la acción más efectiva; una llamada capaz de iniciar un cambio profundo en la realidad.

En mi sueño para 2010 yo veo organizaciones hechas a la medida de las personas, y no al revés. Empresas, asociaciones, sindicatos, partidos políticos y ONGs flexibles y transparentes, basados en estructuras abiertas y participativas. Organizaciones humanistas, en las que todo el mundo tiene la oportunidad de participar, de aportar lo mejor de sí mismo para generar valor económico y social.

Organizaciones, en fin, en las que nos divertimos, nos apasionamos, y en las que somos capaces de desplegar todo nuestro talento y toda nuestra creatividad.

¿Cuáles son tus peticiones para el nuevo año?

Bueno, y ahora llega tu turno. ¿Qué regalo pedirías tú a los Reyes Magos para la Era de la Colaboración? ¿Qué crees que necesitamos para mejorar y crecer a todos los niveles en esta nueva era del conocimiento compartido? Esta es una carta abierta: anímate y pídeles un regalo. Nunca se sabe…

Organizaciones 2.0: Yo tengo un sueño

Friday, 5 de June de 2009

Martin Luther King
Un sueño puede convertirse en el instrumento más poderoso para compartir con los demás una determinada visión de la vida. Evocando un sueño podemos, también, realizar la llamada a la acción más efectiva; una llamada capaz de iniciar un cambio profundo en la realidad. Es lo que hizo Martin Luther King (MLK) en su célebre discurso del 28 de agosto de 1963, en el Lincoln Memorial, Washington. Todavía hoy recordamos ese mensaje memorable con el que explicó al mundo que todos los seres humanos deben tener los mismos derechos y oportunidades, independientemente de su raza:

“Tengo un sueño: mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter. Tengo un sueño HOY.”

Es imposible emular la retórica prodigiosa de MLK, cargada de urgencia, de sentido y emoción. Cada discurso tiene su tiempo. Pero quizá sí podemos valernos de esta fórmula para transmitir nuestra visión de la realidad y del futuro con pasión y entusiasmo, y para plantear con urgencia los cambios que la sociedad necesita.

La pregunta que yo me hago, y que quiero compartir contigo, es la siguiente: ¿Cómo queremos que sean nuestras organizaciones -empresariales, sociales, y políticas – en el futuro?

El sueño: organizaciones hechas para las personas

En mi sueño -que seguramente compartes- yo veo organizaciones hechas a la medida de las personas, como en el canon del Renacimiento, y no al revés. Empresas, asociaciones, sindicatos, partidos políticos y ONGs flexibles y transparentes, basadas en estructuras abiertas y participativas. Organizaciones humanistas, en las que todo el mundo tiene la oportunidad de participar, de aportar lo mejor de sí mismo para generar valor económico y social. Organizaciones en las que podemos compartir el conocimiento para construir, entre todos, la Inteligencia Colectiva. Organizaciones, en fin, en las que nos divertimos, nos apasionamos, y en las que somos capaces de desplegar todo nuestro talento y toda nuestra creatividad.

Un faro de esperanza

Llegar a un sitio es mucho más sencillo cuando contamos con alguna referencia visual, una especie de “faro de esperanza”, como lo llamaba MLK. Ese es uno de los principales papeles del sueño: guiar nuestros pasos. Creo que si hacemos un esfuerzo, todos somos capaces de “visionar” -de ver mentalmente- estas nuevas organizaciones que hemos descrito. Y ese es el primer paso para avanzar en la dirección adecuada.

El punto de partida es el conocimiento de la realidad actual. Cuando MLK exponía su sueño, él era plenamente consciente de la situación de los derechos humanos en su país. “Debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre”, decía. Eran otros tiempos, pero también nosotros ahora debemos ser capaces de analizar con rigor la situación en la que vivimos.

¿En qué punto se encuentran nuestras organizaciones? Desde luego, están muy lejos de cumplir los requisitos que hemos mencionado en nuestro sueño. Son opacas, burocráticas, inflexibles y jerárquicas. Basan su funcionamiento en el tradicional “ordeno y mando”, por lo que la información sólo fluye de arriba abajo, y las decisiones se toman en la cúspide de la pirámide. Y lo que es peor: son organizaciones mortalmente aburridas, capaces de acabar con la pasión y la creatividad de nuestros colaboradores. Este punto de partida nos permite saber todo lo que NO debemos hacer, hacia donde NO debemos avanzar.

Nuevas Organizaciones 2.0

Cuando hablamos de Organizaciones 2.0 no nos referimos a la tecnología, sino a una versión nueva y mejorada de las organizaciones que tenemos en la actualidad. La tecnología ni siquiera es lo más importante. El cambio va mucho más allá. Se trata de adoptar una nueva visión del mundo. Debemos construir nuevas organizaciones ágiles, abiertas y flexibles, en las que la innovación y el liderazgo sea un trabajo compartido por todos.
Sólo así, incorporando la innovación al funcionamiento diario de las organizaciones, podremos reaccionar con rapidez frente a los cambios, y seremos capaces de mantener una ventaja competitiva sostenible en un mercado como el actual, abierto y global, sin apenas barreras de entrada. Sólo creando organizaciones más abiertas y humanas, más participativas, conseguiremos que nuestros colaboradores liberen todo su talento y su creatividad. Esa será la única manera de atraer y retener el nuevo talento digital.

Organizaciones transparentes

Las nuevas exigencias de transparencia están provocando el desplome de muchas organizaciones -económicas, sociales y políticas- incapaces de adaptar sus estructuras cerradas y opacas. Recientemente hemos podido ver un ejemplo de los efectos de la transparencia en las instituciones, cuando por primera vez en sus 300 años de historia, el presidente de la Cámara de los Comunes, Michael Martin, ha dimitido por el escándalo de los gastos de los diputados. Pero en ningún caso debemos entender la transparencia como una amenaza, porque en realidad es la solución que necesitamos. La transparencia consiste en asumir que hoy todo se sabe, que hoy todo está a la vista, y que ya no tiene sentido ocultar y dosificar la información, y mucho menos escondernos en los despachos de una organización opaca. Los clientes, los usuarios y los ciudadanos tienen toda la información a su alcance, y eso es algo con lo que debemos contar. De hecho, esta es una de las pocas certezas que podemos ofrecer: de la misma forma que la transparencia ha creado mercados más eficientes, la transparencia en las organizaciones nos ayudará a crear organizaciones más eficientes, más justas y sostenibles.

Liderazgo compartido

La eficiencia y la escalabilidad siguen siendo importantes, es verdad; pero en el escenario actual ya no ocupan un espacio central a la hora de crear valor. Hoy, la clave está en compartir el conocimiento. Y los auténticos valores emergentes que marcarán el futuro de las organizaciones son la agilidad, la colaboración, la transparencia, la autenticidad, y la creatividad de las personas.

El líder situado en lo alto de la pirámide, capaz de saberlo todo, ya no existe. Es una figura que sólo tenía sentido cuando los mercados eran estables, y éramos capaces de predecirlos. Hoy debemos aprovechar al máximo las nuevas formas de comunicación que la web 2.0 nos ofrece para avanzar hacia un liderazgo compartido, que estimule y fomente la participación de todos nuestros colaboradores. Está claro que hoy, ante una realidad tan compleja, el líder no puede ser el único fabricante de decisión.

Romper los “grilletes” del legado anterior

Si lo que tenemos ya no funciona, está claro que necesitamos romper con las costumbres y esquemas mentales que nos han traído hasta aquí. Y ese puede ser el trabajo más duro. MLK llamaba a romper los “grilletes de la discriminación”, que 100 años después de la Proclama de Emancipación, todavía seguían vigentes. El problema estaba en las mentes de mucha gente, en su forma de ver y entender el mundo.

Aunque a un nivel muy distinto, nuestro modelo económico y social tampoco escapa al peso de la tradición. Está sustentado en las mismas creencias y principios del management que fueron ideados hace más de 100 años. Entonces surgieron para dar respuesta a las necesidades de la Era Industrial, y en cierto modo lo consiguieron. Pero hoy las necesidades han cambiado. El hecho es que seguimos haciendo énfasis en el trabajo y el capital como base de los procesos de creación de valor, y así es imposible que demos respuesta a los retos actuales: la colaboración y la gestión del capital humano. Si nuestras organizaciones van a estar desnudas ante la creciente transparencia que fuerza internet cuanto ante empecemos su limpieza y adoptemos los valores de integridad, autenticidad y colaboración, mejor. Para cambiar, necesitamos romper con el poderoso legado de décadas de management ortodoxo.

La feroz urgencia del ahora

En su discurso, MLK hace un énfasis especial en la necesidad de afrontar los cambios sin dilación. Es lo que él llama “la feroz urgencia del ahora”. En una crisis tan profunda como la que estamos viviendo, los cambios no pueden esperar. La situación nos exige que avancemos hacia un nuevo modelo de crecimiento. La parálisis, la tentación de quedarse sentado, esperando a ver qué pasa, es una de las principales amenazas para el cambio. Por eso resulta fundamental que abandonemos, cuanto antes, nuestra zona de confort. El cambio es urgente. El momento del cambio es AHORA.

Del sueño a la realidad

Una vez planteado el sueño, llega el momento de darle un impulso definitivo. MLK contaba con una gran herramienta: la fuerza imparable de un movimiento social creciente. Nosotros también tendremos que aprovechar todos los recursos disponibles para poner en marcha nuestro sueño.

En este sentido, tenemos una excelente noticia: ahora mismo, contamos ya con las herramientas necesarias para construir esas nuevas organizaciones que hemos soñado. La plataforma tecnológica -la Web 2.0- se encuentra plenamente disponible y operativa. A través de ella podemos construir organizaciones transparentes y participativas, en las que la información fluya libremente en todas las direcciones. Utilizando las nuevas herramientas de colaboración, podemos construir un conocimiento compartido; podemos crear nuevos modelos de creación de valor mucho más justos y sostenibles. La transparencia, la agilidad, la participación y la comunicación abierta conforman un entorno propicio para el talento y la creatividad. Y, por qué no, también para la diversión.

Ya tenemos las herramientas, así que lo “único” que necesitamos ahora es cambiar de visión; cambiar nuestra forma de pensar, de ver y de entender el mundo. No resultará fácil. De hecho, este es el reto más difícil, porque son nuestros esquemas mentales los que nos han traído hasta aquí. Pero en eso consiste esencialmente el liderazgo del futuro. El liderazgo que necesitamos para construir esas organizaciones hechas a la medida de las personas. Las organizaciones que, entre todos, hemos soñado.

Te recomiendo que leas y escuches el discurso original de Martin Luther King Jr, pronunciado el 28 de agosto de 1963 en el Lincoln Memorial, Washington D.C.