Liderando en tiempos de cambios acelerados

Ante un mundo de cambios acelerados, como líderes debemos ser capaces de movilizar a las personas conectando con la inteligencia colectiva en nuestras organizaciones y creando las condiciones necesarias para que las personas se enfrenten a los nuevos desafíos y prosperen en el nuevo contexto.

Para ello es necesario movilizar a los demás —fuera y dentro de nuestra área de responsabilidad— para lograr comprensión y acuerdo sobre lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo, facilitar los esfuerzos, tanto individuales como colectivos, de adaptación a los cambios y desarrollar las nuevas competencias y hábitos necesarios para adaptarse a las nuevas circunstancia.

Por todas estas razones me gusta hablar del nuevo papel del líder como un arquitecto social, capaz de crear las condiciones para que emerjan la confianza y los compromisos que faciliten la cooperación, establecer credibilidad, comprender a los demás, conectar emocionalmente y desarrollar las nuevas estructuras en red que hagan posible la innovación colectiva. Hemos de ser conscientes que a diferencia del liderazgo formal desde una posición de autoridad, donde nuestro poder se deriva de la posición, cuando actuamos como arquitectos sociales nuestro poder se deriva de la autenticidad, credibilidad, y nuestra capacidad para tomar decisiones, y actuar proactivamente como líderes en base a nuestra pasión, constancia, autoconfianza y valor añadido a la comunidad.

Son tiempos para cuestionar.

Los desafío a los que nos enfrentamos son muy complejos como para pretender que tenemos todas las respuestas. Basta leer cada día los titulares de la prensa para ver que nuestros líderes no tienen las respuestas. Como líderes nuestro trabajo consiste hacer las preguntas adecuadas, y crear las condiciones propicias para que las respuestas a los nuevos desafíos sean colectivas, es decir, para que la solución emerja de forma natural fruto de las relaciones de colaboración establecidas entre todas las personas de la organización y entre estas y el exterior, aprovechando inteligencia colectiva.

Son pues tiempos de cuestionar:

  • ¿Cuáles son los retos del liderazgo en un mundo complejo, diverso, e incierto?
  • ¿Como construir organizaciones capaces de ser previsibles y eficientes, y a la ves ágiles y flexibles?
  • ¿Qué factores están impulsando la necesidad de una nuevas habilidades de liderazgo?
  • ¿Como mantenernos competitivos en la inestabilidad? ¿Cual es la mejor manera de prepararnos para el futuro?
  • ¿Cómo conectar con la inteligencia colectiva en nuestras organizaciones?, ¿Cómo impacta las tecnologías sociales al liderazgo?
  • ¿Cómo nos afectan los cambios personalmente?, ¿Cómo evitar quedar atrapados en nuestras experiencias del pasado?

Estas son las preguntas que hemos de abordar colectivamente. Como líderes adaptativos debemos mantener a la organización en una zona productiva, fuera de la “zona de confort”,  haciendo las preguntas incómodas, tomando las decisiones difíciles y gestionando los conflictos inevitables, las pérdidas y la confusión asociadas a los cambios. Os comparto una ponencia reciente en la que abordo estas cuestiones desde la perspectiva de hacer del liderazgo y la innovación el trabajo de todos.

 

 

 

NeuroK: El aprendizaje colaborativo como experiencia social

El modelo educativo siempre ha estado abierto a un debate constante, entre otras cosas por sus implicaciones ideológicas y políticas, pero si hay algo en lo que estamos todos de acuerdo, profesores, padres y alumnos, es de la urgente necesidad de reinventar nuestras escuelas basándonos en los valores, necesidades y formas de hacer de los jóvenes de hoy.

La neuroeducación abre un camino de esperanza ante estos nuevos desafíos, ya que promueve la integración de las ciencias educativas con aquellas que se ocupan del desarrollo neurocognitivo del ser humano. Y como refleja muy bien Ana Torres en su reciente articulo en El País, hoy ya sabemos que “El cerebro necesita emocionarse para aprender” y por ello, la neurodidáctica propone un cambio en la metodología de enseñanza para sustituir las clases magistrales por soportes visuales como mapas conceptuales o vídeos con diferentes apoyos informativos como gráficos interactivos que requieran la participación del alumno.

En esta dirección hemos estado trabajando los últimos años en ASPGems para facilitar a los educadores y alumnos una plataforma que haga posible el aprendizaje colaborativo como experiencia social. Hoy nuestra visión es una realidad y ya son muchas las instituciones y profesores que utilizan Neurok como su nuevo entorno de aprendizaje neurodidactico, más centrado en el alumno que en el profesor y más centrado en habilidades que en conocimientos.

NeurokNeurok permite a profesores motivados por las nuevas formas de aprender: (1) conectar con sus alumnos, compartir contenidos de cualquier fuentes, y proponer actividades para desarrollar la imaginación necesaria para hacer de la motivación el motor del aprendizaje, (2) organizar debates estructurados para cada unidad de aprendizaje, haciendo las preguntas adecuadas y fomentando contribuciones de calidad (3) aprender en comunidad, seleccionando los mejores contenidos, reconociendo las contribuciones, animando a los alumnos a compartir recomendaciones, y participar activamente en la evaluación del trabajo de sus compañeros. Estas son las razones que han llevado a muchos profesores y centros innovadores a usar la plataforma.

Razones para usar Neurok

  1. Aprendizaje social. El modelo de aprendizaje de Neurok es más participativo. Los estudiantes colaboran con otros estudiantes y profesores para hacer el aprendizaje más rico, más flexible, ágil y colaborativo. La plataforma proporciona un conjunto de herramientas que facilitan el intercambio de ideas y la colaboración en grupo a través de una variedad de modalidades incluyendo texto, documentos, y el vídeo.
  2. Aprendizaje activo: La plataforma, al ser social, ayuda de forma natural al aprendizaje activo y desarrollo de habilidades. Motiva a la participación, hace del alumno y del debate entre alumnos, el centro del aprendizaje. Como profesor eres el guía de tus alumnos, el que les da las herramientas para hacerse las preguntas adecuadas y encontrar las respuestas de forma colectiva.
  3. Compartir y aprender juntos  En Neurok se aprende en comunidad, día a día, compartiendo comentarios, contenido, videos, documentación, valorando la contribución de tus compañeros y desarrollando actividades de aprendizaje para medir la evolución y comprensión de tus alumnos. Colectivamente mejoramos el proceso de aprendizaje de extremo a extremo, desde la captura, revisión, búsqueda e integración de los mejores contenidos.
  4. Aprender jugando. La gamificación y el juego es clave para la participación y el aprendizaje social. Si se hace bien puede conducir a resultados extraordinarios en base al compromiso de los alumnos, la sana competencia y el reconocimiento de la comunidad. En Neurok los alumnos obtienen puntos por participar, por compartir contenidos, por argumentar y si otro compañero marca como favorito su comentario. Los alumnos pueden ver su evolución con datos, gráficas y ver un ranking del curso, que les motiva a superarse a si mismo, y porque no, a jugar con los retos de sus compañeros.
  5. Aprende a tu ritmo. La neurociencias nos confirman que los alumnos aprenden a distinto ritmo. Con la funcionalidad de “Viaje al pasado” de NeuroK los alumnos pueden adaptar su ritmo de aprendizaje y podrán ver que se ha realizado los días que no han podido entrar a la plataforma. De esta manera no se desmotivarán y cada cual podrá aprender y seguir los debates al ritmo más adecuado para él.
  6. Aula invertida. Neurok puede ser utilizada para cursos online o como una plataforma de apoyo a las clases presenciales para invertir los elementos tradicionales de la conferencia y las tareas. Los videos, podcasts, contenidos de internet, y documentos específicos para cada unidad de aprendizaje, pueden compartirse con antelación y el tiempo de clase puede dedicarse a actividades grupales, a la interacción personalizada con los alumnos, o trabajar aspectos donde sea necesaria la ayuda del profesor en el aula.
  7. Educación abierta. Al aprovechar al máximo la ubicuidad de internet, las nuevas tecnologías sociales y la movilidad, en Neurok los alumnos pueden colaborar para crear contenidos, compartir conocimientos, y desarrollar nuevas maneras de enseñar y aprender que capten la atención y estimulen la imaginación de las nuevas generaciones desde cualquier dispositivo, en cualquier momento y lugar. Esto involucra a los estudiantes en el aprendizaje y profundiza las conexiones sociales y de aprendizaje que los estudiantes son capaces de hacer con el material del curso.
  8. No más slides ni clases magistrales. NeuroK está diseñado para mantener al alumno motivado en un entorno de aprendizaje entre pares. Podrás dar clase como siempre has querido, motivando a tus alumnos por retos, dejando que cada uno vaya a su ritmo, fomentando que se evalúen entre ellos y aprendan haciendo y practicando. Los educadores pueden extraer contenido de una variedad de fuentes, mientras que los profesores, pueden ahorrar tiempo y mantenerse enfocado en lo que mejor saben hacer: educar.
  9. Evaluación entre pares. Neurok  permite a los estudiantes evaluar el trabajo de los demás durante el aprendizaje. Facilita la participación en los debates, la votación de las respuestas más adecuadas y la valoración de las actividades de aprendizaje entre pares. Filtra las contribuciones a la discusión por unidad de aprendizaje y grupo de alumno, lo que permite experiencias de aprendizaje social a escala masiva, y a la vez fomentar las conversaciónes más relevantes.
  10. Métricas de participación. Los instructores del curso reciben información en tiempo real sobre el nivel de compromiso y participación. Esto permite a los profesores y administradores conocer el desempeño del estudiante, los problemas de retención, y las oportunidades de intervención temprana para motivar y lograr la participación de los estudiantes.
  11. Aprendizaje basado en habilidades. Aprendizaje basado en herramientas y habilidades; se trata de que los alumnos aprendan a hacer, no a memorizar. Las actividades del curso se pueden evaluar entre ellos (p2p), o pueden ser evaluadas por el profesor. Toda la metodología de NeuroK se basa en establecer contextos de aprendizaje realistas, donde los alumnos se enfrentan a retos tutorizados por su profesor, esto les permite mejorar su retención de los contenidos.
  12. Desde cualquier lugar y dispositivo. NeuroK está en la nube, por lo que no necesitas instalar ningún software en tu ordenador o en el de los alumnos para poder seguir el curso. Además funciona desde cualquier dispositivo para que la experiencia de aprendizaje online sea úbicua. Da igual donde estés podrás ayuda a tus alumnos en su aprendizaje o los podrás tutorizar.

Si está pensando la creación de cursos en línea y quieres una visión de lo que hemos aprendido acerca de la neurodidactica, prueba nuestra plataforma Neurok para hacer el aprendizaje colaborativo una realidad en tu aula o en tu curso en línea. En nuestro blog puedes ver algunas experiencias y mejores practicas de profesores y centros comprometidos por hacer de la educación una experiencia social y abierta. Y si eres emprendedor puedes ver el potencial de Neurok participando en la Comunidad de Aprendizaje de Loogic para emprendedores. ¿Te atreves?.

 

Piensa en grande, el futuro es exponencial

Pensar de manera exponencial es valioso y es una competencia clave en un mundo de cambios acelerados.

La percepción humana es lineal, nuestros cerebros están programados para tener expectativas lineales, ya que siempre ha sido así. En contraste, el progreso tecnológico es exponencial, lo que se ilustra popularmente por la Ley de Moore, que predijo en 1965 que el número de transistores por unidad de superficie en circuitos integrados se duplicaría cada año. Mirando hacia atrás, este crecimiento exponencial de las tecnologías ha sido sorprendentemente consistente durante más de cinco décadas y se ha mostrado valido para cualquier dominio (biotecnología, impresión 3D, nanotecnología, robótica) donde se han aplicado las tecnologías de la información.

A pesar de que el progreso en un mundo digital se hace más rápido nuestro cerebro tiende, en base a la experiencia anterior, a pensar linealmente. Como resultado, hemos desarrollado una visión intuitiva del futuro similar a la forma en que subimos una escalera. Después de haber subido una serie de peldaños, nuestra predicción de lo que está por venir y lo que esperamos es que el peldaño siguiente simplemente sea como el anterior. Así, si hemos subido 5 peldaños de 20cm, estamos a un metro de altura, y es fácil predecir a que altura estaremos si subimos 5 peldaños más. Esta es la simplicidad de un futuro lineal.

Sin embargo, si subimos una escalera exponencial cada peldaño duplica la altura del anterior. Por lo que después de cinco peldaños hemos subido 3,2 metros (20,40,80,160,320). Y si subimos cinco peldaños más estaremos a 102,4 metros del suelo. Lo realmente sorprendente y poco intuitivo del crecimiento exponencial es que el peldaño siguiente al que nos enfrentamos tiene la altura de todos los anteriores juntos.

La cuestión es, que en contra de nuestra intuición, en un mundo hiperconectado el futuro se está desarrollando no linealmente sino exponencialmente, por lo que nos es difícil predecir lo que va a ocurrir a continuación y cuándo. Es por esto, que el ritmo del progreso tecnológico tiende a sorprendernos, y es que ademas cisnes negros de todo tipo surgen a nuestro alrededor, aparentemente de la nada, y nos encontramos con frecuencia ante una realidad bastante diferente de la que esperábamos.

Curva_exponencial

¿Como afecta esto a nuestras vidas?

La clave está en lo que hemos de hacer para preparamos para un futuro de tecnologías y tendencias exponenciales. El primer paso, ha de ser necesariamente tomar consciencia de que pensar de manera exponencial es valioso y es una competencia clave en un mundo de cambios acelerados. Atrapados en el pensamiento lineal, el avance es lento y muchas veces nos atascamos con creencias limitantes que no sólo retrasan nuestro proceso de aprendizaje, sino que te impiden desarrollar nuevas perspectivas que hagan posible nuevas versiones de nosotros mismos en el futuro. La mentalidad exponencial te ayudará a sentirte más cómodo con la incertidumbre y más ambicioso con tu visión a la hora de construir tu futuro.

En otras palabras, el pensamiento exponencial es clave a la hora de salirnos de nuestra zona de confort, que es realmente una zona de peligro como hemos visto en una reflexión anterior, olvidarnos de las limitaciones, explorar el futuro y dejar que las ideas emerjan sin censura, porque esas nuevas ideas sin “filtrar” siempre serán exponenciales. El reto es “desaprender” formas de pensar lineales y abrazar lo desconocido, convencidos de que que la mentalidad exponencial nos abrirá las puertas a múltiples oportunidades para la innovación personal.

Esto no es sólo una reflexión interesante, nuestros cerebros lineales pueden llevarnos a problemas reales. El pensamiento lineal provoca que empresas tradicionales que han dominado su sector durante décadas, se vean reemplazadas por startups emergentes que haciendo un uso extensivo de las tecnologías sociales, la economía colaborativa y los nuevos modelos de creación de valor en red, están revolucionando industrias enteras y creando riqueza a una velocidad nunca antes vista.

El pensamiento lineal provoca también que gobiernos y partidos políticos tradicionales permanezcan ciegos frente a las nuevas necesidades de los ciudadanos, y los retos inherentes que nos plantea una sociedad conectada. Y esto es así, en buena medida, porque sus estructuras y modelos de gobierno están basadas en un modelos lineales, jerárquicos que ignoran tanto las exigencias como las posibilidades actuales de participación, colaboración e involucración de los ciudadanos en la política.

Y lo que es más importante, el pensamiento lineal, a nivel personal,  lleva a muchos individuos a permanecer en su zona de confort, cuando para bordar un futuro exponencial hemos de salir de nuestra zona de confort para adentrarnos en nuestra zona de innovación; se trata de vivir los cambios como una oportunidad inigualable para construir una nueva realidad, en lugar de combatirlos denodadamente a base de pequeñas mejoras sobre lo que siempre hemos hecho.Cada día es más evidente que la seguridad profesional no puede provenir de una empresa, que es posible no supere las transformaciones necesarias, sino de nuestra empleabilidad futura, de nuestra capacidad contrastada para crear valor en la nueva economía digital.

Por todo lo anterior, te animo a cuestionarte el pensamiento lineal cuando estés planificando tu futuro. El pensamiento exponencial te abre las puertas a futuros alternativo y nuevas oportunidades que hoy no puedes imaginar. Para desarrollarlo no sigas la información, porque puedes perderte, sigue a las personas. Las principales evangelizadores de esta nueva forma de pensar son Ray Kurzwiel experto en inteligencia artificial y Director de Ingeniería de Google, y Peter Diamandis, fundador y CEO de la fundación XPRIZE, autor de la Abundance y Bold, dos libros claves para entender las implicaciones, riesgos y oportunidades de un futuro exponencial.

A modo de resumen, si podemos mejorar nuestra capacidad para pensar exponencialmente podremos entender y abordar con mas calma un futuro que ya está aquí y cambia a un ritmo acelerado. No se trata sólo de pensar en grande, se trata de aproximarnos al futuro, no como víctimas de la incertidumbre, sino como protagonistas de nuestras vidas. Convencidos de que nuestro futuro no está programado sino que es algo que está por construir y depende de nosotros, y ya que no podemos planificarlo lo que debemos hacer es dedicar todas nuestras energías a construirlo.

Redarquía social y populismo

“La palabra es mitad de quien la dice y mitad de quien la escucha”

Michel de Montaigne

Según todas los sondeos publicados, las elecciones generales del próximo domingo, volverán a confirmar el creciente auge de los partidos emergentes en nuestro sistema político. Prácticamente todas las encuestas confirman que los ciudadanos siguen rechazando el bipartidismo y el panorama político que se avecina es, sin duda, mas complejo, incierto e imprevisible que el anterior. Lo que me ha animado abrir la conversación de hoy, es el echo de que pesar de los interminables debates en los medios de comunicación sobre el 26J, no existe acuerdo alguno sobre la naturaleza del fenómeno y las causas de su creciente atractivo para una parte importante de la población.

Mi objetivo es llamar la atención sobre la importancia de la redarquía social en el Elecciones_26Jfenómeno populista. Las redes establecen un orden alternativo en una sociedad hiperconectada y los modelos tradicionales de confrontación política han quedado obsoletos, en la medida que son incapaces de interactuar con la nueva realidad social. El reconocimiento de la redarquía como nuevo orden social es clave para comprender la emergencia del populismo, sus desafíos y oportunidades, y las implicaciones que tienen las nuevas formas de hacer política en nuestro convivencia y en la regeneración de la democracia

La redarquía social como nuevo orden

A lo largo de la historia, los movimientos sociales han sido y siguen siendo, las palancas del cambio social. En un mundo conectado y de cambios acelerados, estos movimientos son promovidos y difundidos a través de los nuevos medios de comunicación social, y son representativos de una nueva forma de acción colectiva emergente en la sociedad red.

Estos nuevos movimientos sociales son ejemplos de redarquía social y tienen en común una profunda desconfianza en las instituciones tradicionales y partidos políticos que gobiernan la sociedad,  adoptan distintas formas, valores y creencias según las necesidades específicas de la causa que les dio la razón de existir. y en última instancia buscan acceder al poder y transformar un orden social que consideran injusto e insostenible.

Una diferencia fundamental de los nuevos partidos que han recogido sus mensajes y consignas, como “no nos representan”, “juntos podemos”, es que no son programáticos como los partidos políticos tradicionales. Sus organizaciones, lejos de las jerarquías y los “aparatos tradicionales”, son estructuras abiertas y participativas en red, que se cuestionan colectivamente los objetivos a conseguir y los mensajes mas adecuados para la movilización ciudadana. Sus reivindicaciones son múltiples y emocionales, no siguen un programa determinado, según gusta decir Pablo Iglesias: “Podemos no es un partido político con intereses propios, sino un instrumento en manos del cambio”

Su objetivo final confesado es cambiar los valores de la sociedad y cambiar el estado de las cosas que consideran injustas. Y su punto de partida es un antagonismo político diferente al tradicional, de “derechas” e “izquierdas”. Su lógica discursiva polariza el espacio entre el “pueblo” y las élites dominantes, la “casta”. Sus líderes buscan llegar al poder para cambiar el status quo actual, y movilizan a sus seguidores apelando a la lucha constante de “los de abajo” frente a “los de arriba’” como un instrumento para reforzar la identidad colectiva y transmitir sus ideales a la sociedad.

La redarquía social después de las pasadas elecciones municipales, es una realidad en nuestro país. Cerca de siete millones de ciudadanos españoles son vecinos de capitales cuyos consistorios se han dado en llamar los “ayuntamientos del cambio”. Las candidaturas de unidad popular que tomaron el impulso de los movimientos sociales y las plataformas ciudadanas ganaron en cinco grandes capitales (Madrid, Barcelona, Zaragoza, Santiago de Compostela y La Coruña. Y en Valencia, la tercera ciudad española por tamaño, gobierna en coalición un alcalde de Compromís.

El populismo como nueva forma de hacer política

Me parece interesante como punto de partida para entender el impacto en la política de los nuevos movimientos sociales, la propuesta de Ernesto Laclau, en su libro La razón populista, en el sentido de “rescatar el fenómeno del populismo, de su lugar marginal dentro de las ciencias sociales y pensarlo no como una forma degradada de la democracia sino como un tipo de gobierno que permite ampliar las bases democráticas de la sociedad”. Sus planteamientos son particularmente relevantes en el contexto de España, ya que en palabras de Pablo Iglesias, el teórico político Argentino, es el padre intelectual de Iñigo Errejon, responsable del diseño de la estrategia electoral de Podemos.

El populismo, según Laclau, es una manera de construir lo político a partir de identidades o demandas sociales especificas. “Cuando las masas populares que habían estado excluidas se incorporan a la arena política, aparecen formas de liderazgo que no son ortodoxas desde el punto de vista liberal democrático, como el populismo. Pero el populismo, lejos de ser un obstáculo, garantiza la democracia, evitando que ésta se convierta en mera administración de lo publico”.

El objetivo declarado del populismo como forma de hacer política es volver a darle al pueblo, la voz que le ha sido confiscada por las élites extractivas ó la “casta” en términos de Podemos. El problema está, en que el “pueblo” puede ser construido de maneras muy diferentes y no todas van en una dirección progresista. En varios países europeos esa aspiración a recuperar la soberanía ha sido captada por partidos populistas de derecha que han logrado construir el pueblo a través de un discurso xenófobo que excluye a los inmigrantes, y en Cataluña, sin ir más lejos, los partidos independentistas quieren construir un pueblo cuya voz reclama una república catalana que se limita a defender los intereses de los considerados soberanistas.

Pero, independientemente de las formas problemáticas que pueden tomar algunos de esos movimientos, es importante reconocer que se apoyan en legítimas aspiraciones democráticas. En una sociedad conectada el populismo como forma de movilización de masas en torno a unas aspiraciones compartidas está aquí para quedarse. Como un fenómeno social, su desaparición es  improbable mientras haya grandes mayorías de ciudadanos que vivan en situaciones límites,  excluidas de la distribución de la riqueza, y que buscan legítimamente mejorar su situación.

El populismo como estilo de liderazgo

Flavia Freidenberg, en su libro La tentación populista. Una vía al poder en América propone abordar el populismo como un “estilo de liderazgo”, entendido este como “la relación directa, personalista y paternalista entre líder-seguidor, en la que el líder no reconoce mediaciones organizativas o institucionales, habla en nombre del pueblo y potencia discursivamente la oposición de éste con “los otros”. El líder populista busca cambiar y refundar el status quo dominante; donde los seguidores están convencidos de las cualidades extraordinarias del líder y creen que gracias a ellas y/o al intercambio clientelar que tienen con él conseguirán mejorar su situación personal o la del colectivo.

Estos líderes, como ha sido el caso de  Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador. presentan algunas características en su manera de hacer política que los diferencia de los políticos que habían gobernado hasta ese momento. De tales características, hay dos que resultan novedosas: a) el modo en que se erigen como alternativa frente a los actores  tradicionales, con una clara intención de cambiar el sistema político; y b) el hecho de que consiguen articular una coalición plural de sectores sociales que les otorga legitimidad y abre la posibilidad de poner en marcha proyectos de cambio, sobre la base de una democracia de mayorías.

El problema con este tipo de liderazgo, como analiza muy bien Flavia en su libro, es que todos estos líderes en la practica se han relacionado de manera ambivalente con la democracia. Por un lado, han empleado las elecciones como un instrumento plebiscitario y han legitimado sus proyectos en las urnas en reiteradas ocasiones, empleando los recursos del Estado y las redes clientelares. Pero por otro, han sido responsables de múltiples ataques a las instituciones de la democracia y del ejercicio arbitrario del poder.

El necesario rescate de los partidos políticos

Una sociedad conectada nos plantea retos especialmente complejos; retos que los partidos políticos tradicionales son incapaces de resolver. Y esto es así, en buena medida, porque sus estructuras y modelos de gobierno están basadas en un modelo jerárquicos que ignora tanto las exigencias como las posibilidades actuales de participación, colaboración e involucración de los ciudadanos en la política. Y es que desde su punto de vista fundamental —como maquinas de poder— los aparatos de los partidos políticos tiende a sobrevalorar el legado y las experiencias anteriores a expensas de la innovación y la adaptabilidad de sus estructuras a los nuevos desafíos.

No es cierto que no haya alternativas reales a nuestro sistema político. El problema es que no hay voluntad política para hacer lo que es necesario hacer, que no son unas pequeñas “reformas” en los partidos políticos o cambios menores en sus órganos de gobierno, sino una verdadera reinvención de nuestra instituciones en su conjunto en base a nuevos valores como son la trasparencia, la apertura y la participación ciudadana, necesarias para recuperar la credibilidad perdida y volver a conectar con la sociedad real.

La realidad nos muestra cada día que las estructuras jerárquicas actuales tiene un coste muy elevado en términos de transparencia, iniciativa, creatividad y compromiso. Cada día es más evidente que necesitamos rescatar a nuestros partidos políticos de sus “aparatos” actuales para hacerlos más abiertos, participativos y transparentes; para transformarlos en nuevos partidos capaces de conectar con la nueva realidad social y dar una respuesta colectiva —la única posible— a los nuevos retos.

La única manera de impedir la emergencia de partidos populistas es la reinvención de los partidos políticos tradicionales, seriamente dañados por los casos de corrupción, el clientelismo y el deterioro institucional, no como aparatos de poder representativo de las voluntad de sus votantes, sino como como verdaderas plataformas de acción política capaces de para oponerse al populismo con respuestas especificas a las aspiraciones democráticas del pueblo y las encauce hacia una defensa en base a nuevos valores como son la trasparencia, la apertura y la participación ciudadana, necesarias para recuperar la credibilidad perdida y volver a conectar con la sociedad real.

 

 

 

 

Mi experiencia como emprendedor

Es hora de crear no de planificar. Tu futuro esta por hacer y depende de ti, en vez de gastar energías en intentar predecirlo vuélcalas en crearlo.

Desde la perspectiva empresarial, el emprendimiento se asocia normalmente con la creación y gestión de empresas, y prácticamente todas las escuelas de negocio tratan el emprendimiento como una disciplina académica, asociada normalmente con el proceso de identificación de oportunidades de negocio, el desarrollo de un plan de negocio, y la búsqueda de los recursos necesarios para montar nuestra propia empresa.

Mi experiencia como emprendedor me ha llevado a ver el emprendimiento como una actitud personal en nuestras vidas, como un impulso que nos lleva a salirnos de nuestra zona de confort para construir nuestro propio futuro, centrándonos en aquello que da significado a nuestras vidas y es importante para nosotros, asumiendo riesgos inteligentes cuando otros optan por la seguridad, moviendo recursos del pasado al futuro y aprendiendo de nuestros errores, transformando las contingencias que encontramos en el camino en oportunidades futuras.

No se trata pues de enriquecernos con una idea brillante, se trata de enriquecer nuestras vidas para siempre. Se trata de pasar de gestionar lo conocido explorar lo desconocido; lo desconocido no lo conocemos porque no lo alcanzamos a ver, no tenemos herramientas para verlo o simplemente no queremos verlo. Se trata de convertirnos en verdaderos protagonistas de nuestro futuro, viviendo conscientes de que somos una “beta permanente” de un proyecto inacabado, en construcción permanente, que necesitará de revisiones posteriores para desarrollar su máximo potencial.

Estas reflexiones,que hoy comparto con vosotros fueron el eje de mi charla con los compañeros de Sun en nuestro último encuentro. En ella encontrarás  la lecciones que he aprendido en estos últimos diez años como emprendedor: ¿Cómo reinventarnos profesionalmente?,¿Como abordar un nuevo proyecto?¿Cómo explorar el futuro?¿Cómo abordar la incertidumbre? ¿Cómo gestionar los riesgos?¿Como enfrentarnos a la posibilidad de fallar? ¿Qué distingue a los emprendedores de los que no lo son?.

 

La pugna entre la jerarquía y la redarquía, ¿De que lado estás?

La tensión entre organizaciones optimizadas para la previsibilidad, y un mundo en el que el futuro es cada vez menos una extrapolación del pasado, sigue creciendo. La pugna entre la jerarquía ,como orden establecido, y la redarquía como orden emergente está servida

Nuestra sociedad se ha convertido en una gigantesca red donde la aceleración de la conectividad y la movilidad han creado un mundo de cambios acelerados cada vez más difíciles de predecir y seguir. Mientras tanto, la mayoría de las organizaciones todavía dependen de una forma de trabajar pensada, hace más de 100 años, para abordar los desafíos y oportunidades de una sociedad industrial. Estructuras jerárquicas, silos organizativos y sistemas de mando y control diseñados para mantener la eficiencia y la previsibilidad a expensas de la innovación, el aprendizaje colectivo y la adaptabilidad. No es pues de extrañar, que en este contexto, sean cada día más los gestores que quieran acelerar los cambios y la estrategia, pero se sienten atrapados entre  trabajadores desilusionados y sin compromiso, clientes mas exigentes, inversores descontentos y competidores disruptivos.

En este contexto posiblemente, como veremos en la reflexión de hoy, el dilema mas importante a la que se enfrentan los gerentes de las grandes organizaciones industriales sea el de mantener los privilegios de una casta de burócratas, que aportan poco valor a la organización, o hacer la transformación digital necesaria para llevar su organización al futuro. No es una cuestión de tecnología, si no de cultura y valores. Todo se reduce, en la practica, a la pugna entre unas viejas formas de gestión en base al ordeno y mando y las enormes posibilidades que nos brindan las tecnologías sociales para crear organizaciones mas abiertas, transparentes, donde la innovación sea el trabajo de todos, y donde las personas puedan encontrar sentido y propósito en lo que hacen.

Dos son los escenarios finales posibles.  En el primero de ellos, las élites directivas se aferran a su posición de privilegio e imponen su orden con un coste elevado en términos de adaptabilidad y crecimiento empresarial. Lo que en muchos casos supondrá, llevar a sus empresas a la marginalidad.  El segundo de los finales alternativos, sería aquel en el que la llegada de las redes y las nuevas generaciones de nativos digitales a las empresas, supongan la emergencia de un nuevo orden, no necesariamente basado en el poder y la posición de las personas en el organigrama, si no en las relaciones de paticipación, flujos de actividad, y el valor añadido que cada persona aporta a la organización.

Así como, la jerarquía por su propia orientación al control, no puede interactuar con una realidad cada vez menos predecible y planificable, la redarquía como orden emergente, no puede garantizar resultados previsibles y fiables. Por lo que nuestra apuesta es por una organización dual.

Organizaciones_Duales

Si queremos realmente acelerar la estrategia y la necesaria transformación digital debemos dotar a nuestras empresas de un sistema dual capaz de ejecutar el día a día y a la vez explorar las nuevas oportunidades y sortear las amenazas. El primer sistema, la jerarquía tradicional, conduce el negocio cotidiano de los negocios, mientras que el segundo sistema, la redarquía, se centra en las oportunidades y demandas del futuro, y actúa como una red ágil de dinamizadores de los cambios. El ascenso de la redarquía es impulsado, no tanto por las nuevas tecnologías, como por los nuevos valores y formas de hacer de la web social.

Lograr que la jerarquía comparta el poder, es la parte más difícil. Aunque ya son muchos los gerentes que empiezan a ser conscientes de la necesidad de los cambios, y las posibilidades de las tecnologías sociales para coordinar el esfuerzo humano sin sacrificar la creatividad y la pasión de las personas. Siendo realistas,  son muchos mas, los empeñados en convencernos de que no hay alternativas viables al modelo de gestión que ha imperado durante los últimos cien años. Por ello necesitamos algo igual de potente y más efectivo como la organización dual para reemplazarlo.

Todo apunta a que el modelo de gestión industrial no se irá voluntariamente. Su derogación llegara mas bien a partir de la creación las nuevas estructuras en red, más dinámicas, que están llegando a las organizaciones y que poco a poco, y de una forma casi desapercibida, terminaran por abrirse camino imponiendo su nueva forma de hacer en base a los nuevos valores, conductas y normas que imperan en la web social.

La organización industrial es una realidad, pero, también lo es que los  nuevos imperativos de gestión no pueden abordarse desde un modelo de gestión industrial jerárquico, basado en la opacidad, el mando y el control. Las nuevas tecnologías sociales han incrementado nuestra capacidad de auto-organizarnos, movilizarnos y colaborar a través de fronteras organizativas internas y externas. Por lo que, ya no es necesariamente cierto que necesitemos una legión de jefes y burócratas para coordinar el esfuerzo humano.

Probablemente el mayor desafío que encontrarás en el camino hacia las organizaciones duales, sea cómo hacer que las personas que están acostumbradas a una jerarquía orientada al control crean que un sistema dual es posible. Pero no lo dudes, los beneficios en términos de resultados para el negocio y propósito para las personas, son enormes. Si logras implantar con éxito esta nuevo modelo de gestión empresarial, podrás superar los retos estratégicos de un mundo que cambia a un ritmo vertiginoso.

La pugna entre la jerarquía y la redarquía es, en última instancia, una opción entre modelos de gestión y valores. ¿De que lado estás?

 

 

 

Cooperia: Una manera diferente de acelerar el cambio en tu organización

La transformación digital  requiere de nuevas plataformas colaborativas para la gestión del cambio. Los programas de gestión del cambio diseñados e implementados por unos pocos desde la jerarquía, no son suficientes para hacer frente a los desafios de gestión en un mundo de cambios acelerados

La transformación digital como desafío adaptativo.

La mayoría de los programas de gestión del cambio fracasan porque parten de una misma premisa errónea, que no es otra que el pensar que podemos abordar el cambio como un problema técnico que debe gestionarse, como cualquier otro problema operativo partiendo de la cúpula de la pirámide organizativa, en modo cascada a través de la jerarquía y en base a programas de comunicación masiva e iniciativas de cambio que pretenden llegar a todos los rincones de la organización.

La cruda realidad de los datos, mas del 70% de los programas de cambio organizacional no consiguen sus resultados, nos muestra que cualquier transformación organizativa o cambio cultural es un desafió adaptativo. Es decir que su éxito esta vinculado al cambio de hábitos y conductas fuertemente arraigados en la organización.

Así como hay iniciativas de cambio de tipo operativo y mejoras incrementales concretas de procesos de negocio son posibles y pueden abordarse a través de la jerarquía en modo cascada en base al “ordeno y mando”, cuando queremos acelerar la estrategia y hacer cambios realmente significativos en nuestro modelo de negocio, nuestra cultura organizativa, o cambiar nuestra aproximación al cliente, es decir cuando nos enfrentamos a desafíos adaptativos donde las personas son parte del problema y de la solución, la estructura jerárquica no es la mejor forma de abordar estos cambios.

Demasiados frenos a la estrategia

Es mas, no hay evidencia alguna que sugiera que la jerarquía permite tales cambios y mucho menos que efectivamente los facilita. De hecho, supone demasiados frenos a la hora de acelerar la estrategia en un mundo de cambios acelerados: Silos, clientelismo, complacencia, Incrementalismo, la presión del día a día, normas y procedimientos, sobrevaloración del pasado, numero limitado de líderes del cambio, numero limitado de personas comprometidas. Y por si fueran pocos los “Pasion killers” de siempre: “Es que aquí lo hacemos siempre así”, “Ya lo hemos probado antes y no funcionó.”…La realidad es que las organizaciones de hoy en día simplemente nunca fueron diseñados para cambiar de manera proactiva y sistémica, fueron construidos para la disciplina y la eficiencia, el precio a pagar por esta eficiencia es la agilidad y capacidad de adaptación, Como resultado, hay una brecha importante, entre el ritmo de los cambios que es necesario para competir en un mundo digital y conectado,  y el ritmo de cambio que la mayoría de las organizaciones son capaces de seguir.

Por ello coincidimos con Koter en la necesidad de dotar a nuestras empresas de un sistema dual capaz de ejecutar el día a día y a la vez explorar las nuevas oportunidades y sortear las amenazas. El primer sistema, la jerarquía tradicional, conduce el negocio cotidiano de los negocios, mientras que el segundo sistema, la redarquía, se centra en las oportunidades y demandas del futuro, y actúa como una red ágil de dinamizadores de los cambios.

El nuevo modelo: Cambio colaborativo

El verdadero cambio en las organizaciones no tiene que ver con predicar la necesidad del cambio, la importancia del mismo o las consecuencias del cambio sino que en última estancia tiene que ver con el cambio de las conductas. En la realidad organizativa solo hay cambio, si hay cambio en los comportamientos.

En la Era de la Colaboración la redarquía ha de ser el vehículo primario para la conducción de los cambios organizacionales. Así como en el cambio jerárquico la cúpula organizativa fija y comunica los objetivos del cambio, alinea a los distintos niveles de la organización y comunica los cambios en cascada de forma masiva a través de la organización. En el cambio colaborativo los objetivos del cambio y la comunicación inicial los fija la dirección, pero el cambio se crea y propaga por la red en base al activismo corporativo, la imitación social y la influencia de una comunidad guía, de individuos portadores de la conductas deseables, que actúan como nodos de difusión de las nuevas conductas en base a a su conectividad, cercanía y alta credibilidad en la organización.

El cambio colaborativo integra así las practicas de los medios de comunicación sociales en la gestión del cambio organizativo, facilitando la escabilidad y sostenibilidad de los cambios, y eliminando muchas de las limitaciones y patologías de la jerarquía formal. Y lo que es más importante, los cambios son impulsados por muchas personas a todos los niveles de la organización, y no por el grupo reducido de “los de siempre”, que con el tiempo se queman y acaban perdiendo credibilidad.

Guiar un proceso de cambio colaborativo y social, no es ni rápido ni fácil, pero es posible y eficaz. Los mayores obstáculos no son tecnicos , ni de plataforma, sino como hemos dicho al comienzo, adaptativos, de personas y comportamientos. De ahí la importancia del nuevo papel de líder como arquitecto social, capaz de movilizar a las personas dentro y fuera de su área de responsabilidad, de forma que puedan hacer frente a los desafíos de forma adaptativa, creando las condiciones necesarias para que la comunidad guía prospere en el nuevo entorno. Esto significa prestar atención al liderazgo adaptativo, para la creación de un entorno en el que, el cambio proactivo profundo puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar de la organización.

A diferencia del liderazgo formal desde una posición de autoridad, donde nuestro poder se deriva de la posición, cuando actuamos como arquitectos sociales nuestro poder se deriva de la autenticidad, credibilidad, y nuestra capacidad para tomar decisiones, y actuar proactivamente como líderes en base a nuestra pasión, constancia, autoconfianza y valor añadido a la comunidad.

Las diferencias

La nueva plataforma: Cooperia

Si el cambio ha de ser colaborativo, la plataforma para el cambio ha de ser social. Solo hay cambio significativo, con una participación significativa de una parte importante de las personas  de la organización a todos los niveles.

Cooperia1Cooperia es la plataforma social que facilita la adopción al cambio en las organizaciones que buscan convertirse en duales. Está diseñada para gestionar colaborativamente los cambios complejos, definiendo y comunicando la conexión entre los cambios deseados, y las nuevas conductas y competencias necesarias para el éxito.

La nueva plataforma responde a un modelo de gestión del cambio colaborativo, centrado en el desarrollo de las nuevas habilidades y la adopción de las nuevas conductas necesarias para hacer los cambios realidad.  Las nuevas capacidades se desarrollan en base a unidades de aprendizaje y actividades  generadoras de los nuevos compartamientos asociados con cada unidad de aprendizaje o iniciativa de cambio. Las iniciativas de cambio se llevan de forma participativa, y la plataforma permite a los gestores del cambio, conectar con activistas dispuestos a acelerar los cambios a todos los niveles de la organización, y construir una comunidad guía cuyo objetivo final es acelerar las transformaciones necesarias impulsando la adopción de las nuevas herramientas y conductas necesarias para hacer los cambios realidad. Las iniciativas de cambio se impulsan así de forma cooperativa, de tal manera que cada interacción en la comunidad guía enriquece al conjunto y acelera el aprendizaje organizativo. Se trata de no solo de dar las claves sobre los conocimientos considerados de relevancia, sino de aplicar esas claves para adquirir habilidades, que es, ni más ni menos, el fundamento del aprendizaje real.

Cooperia1_PantallaCooperia pone en el centro de la gestión del cambio, la motivación e involucración de las personas para que asuman como propio el proceso de cambio y contribuyan a su éxito, y facilita de una forma flexible el acceso y participación de los dinamizadores del cambio a las distintas iniciativas de cambio de su interés, a las fuentes de conocimiento mas relevantes y le introduce en las conversaciones y comunidades mas relevantes. Está pensada para proyectos que implican cambios complejos en la organización y como plataforma del cambio colaborativo nos permite:

  • Poner foco en la motivación e involucración de las personas para que asuman como propio el proceso de cambio y contribuyan a su éxito.
  • Fomentar el debate abierto y honesto, sobre los desafíos de transformación y, en el proceso, desarrollar una una visión compartida sobre la oportunidad del cambio
  • Desarrollar las nuevas competencias necesarias compartiendo conocimientos y aprendiendo en comunidad.
  • Reducir el miedo a los cambios e incrementar la confianza, facilitando la colaboración y la innovación colectiva.
  • Evitar la sobrevaloración del legado y el status quo, haciendo posible que surjan nuevas perspectivas y realidades que generen la energía que necesitamos para los cambios.
  • Potenciar la emergencia de verdaderos activistas organizativos defensores de los cambios que actúen como viralizadores de las nuevas conductas y dinamizadores de los cambios.
  • Gestionar colaborativamente los cambios en base a participación, aceptación de los cambios y la comunicación de historias de éxito.
  • Gestionar las resistencias al cambio, ayudando a los demás a compartir, superar las propias resistencias y mostrar empatía con aquellos que se sienten perjudicados por un cambio.
  • Alentar a las personas a asumir la responsabilidad personal para iniciar el cambio que quieren ver y darles los recursos y herramientas necesarias para estimular su creatividad e imaginación.
  • Premiar la participación y reconoce y recompensa a aquellos que implementan cambios valiosos.
  • Medir y acelerar las métricas de progreso, participación y adopción de las nuevas conductas.

La plataforma la comercializa ASPGems en modo servicios en red, lo que garantiza la seguridad y escalabilidad de la solución y hace posible la integración de contenidos internos y externos a la organización. Si estás interesado en hacer la gestión del cambio colaborativo una realidad en tu organización, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.