Diez claves para comenzar el 2017

Querido lectores, os deseo de corazón una felices fiestas en compañía de vuestros seres queridos y un nuevo año lleno de ilusiones y propósito en vuestras vidas.

Durante el año, estamos tan ocupados con nuestros trabajos, educación, amistades, relaciones y otras preocupaciones que no podemos dar un paso atrás para evaluar cómo lo estamos haciendo personalmente. Por ello, el fin de año es un buen momento par hacer  balance y decidir que nueva puertas voy abrir y cerrar en mi vida el proximo año. No se trata de hacer resoluciones inalcanzables, si no de convertirnos en verdaderos protagonistas de nuestro futuro, viviendo conscientes de que somos una “beta permanente” de un proyecto inacabado, en construcción permanente, que necesitará de revisiones posteriores para desarrollar su máximo potencial.

Creq_tu_FututoUna de las cuestiones que mas condicionarán lo que el nuevo año aportará a nuestras vidas es: ¿A que vamos a dedicar nuestra atención este año?. En tiempos de incertidumbre decidir a que vamos a dedicar los escasos recursos que disponemos es crucial. Las alternativas son básicamente dos: la explotación de las viejas certezas o a la exploración de nuevas realidades. La elección que hagamos entre estas alternativas va a marcar si el 2017 será un año donde nos dediquemos a sobrevivir o alternativamente si comenzaremos a  construir nuestro futuro.

Para ayudaros en este camino, os comparto alguna de las reflexiones de este año, que espero que os ayuden a soñar un 2017 hermoso y hacer vuestros sueños realidad.

Piensa en grande, el futuro es exponencial.

En esta reflexión hemos hablado de la necesidad de tomar conciencia de que en un mundo de cambios acelerados pensar de forma exponencial es valioso y se ha convertido en una competencia clave para entender los cambios y abordar tu futuro con éxito. Atrapados en el pensamiento lineal, el avance es lento y muchas veces nos atascamos con creencias limitantes que no sólo retrasan nuestro proceso de aprendizaje, sino que te impiden desarrollar nuevas perspectivas que hagan posible nuevas versiones de nosotros mismos.

Construye tu futuro, está por hacer y depende de ti.

No se trata sólo de pensar en grande, se trata de aproximarnos al futuro, no como víctimas de la incertidumbre, sino como protagonistas de nuestras vidas. Convencidos de que nuestro futuro no está programado sino que es algo que está por construir y depende de nosotros, y ya que en un mundo conectado y complejo no podemos planificarlo lo que debemos hacer es dedicar todas nuestras energías a construirlo.

Asume riesgos inteligentes, arriesga lo que puedes asumir.

No se trata tampoco de ser kamikazes, los riesgos suelen ser el mayor impedimento que tenemos para salir de nuestra zona de confort y ponernos en acción. A todos nos cuesta tomar decisiones donde el riesgo supera un cierto umbral de disconfort. Pero créeme, en la situación actual el mayor riesgo es no hacer nada. Elimina la presión, comienza el viaje simplemente, a partir de la curiosidad y la observación de lo que ocurre a nuestro alrededor, considera que tus decisiones son temporales, y que más adelante volverás de nuevo sobre ellas. Supera el miedo a fallar y a cometer errores, asume el riesgo que sea asequible para ti, no lo conviertas en una cuestión de todo o nada.

Crea tiempo para el futuro, comienza con tu agenda personal.

Si no tienes una agenda personal, es altamente probable que formes parte de la agenda de otro. Por eso, se trata de que en este año que comienza te anímes a dar algún “paseo” fuera de tu zona de confort. La idea es que, al menos durante unas horas, consigas salir del correo y de las exigencias del “día a día” para explorar la nueva realidad y desarrollar las nuevas habilidades necesarias para abordar con éxito el futuro. Se trata de crear el tiempo que necesitas para explorar las enormes posibilidades de la era de la colaboración.

Se un rebelde de la gestión, los líderes no tienen las respuestas

Desafía el status quo, cuestiona las viejas formas de trabajar que sólo tenían sentido en el pasado y que surgieron para resolver problemas que ya no son relevantes para la organización. Nuestra capacidad para abordar los enormes retos de una sociedad hiperconectada, está supeditada, en última instancia, a nuestra capacidad para cuestionar el modelo de gestión que hemos heredado de la era industrial, ese conjunto de prácticas burocráticas que fomentan el clientelismo, desalienta la transparencia, frustra la experimentación, disuade el pensamiento creativo y sobrevalora la experiencia anterior frente a la creatividad y la experimentación.

Conecta con la inteligencia colectiva, compartir crea valor

Aprende el nuevo lenguaje de la colaboración con el mismo ahínco con el que aprendiste inglés en su día para asegurarte un futuro en cualquier multinacional. Construye alianzas reales y duraderas, rodéate de amigos y colaboradores positivos e innovadores, evita los “passion killers” que consumen tu energía. Participa activamente en los blogs y redes sociales más relevantes para tu profesión o sector y, cuando consideres que ha llegado la hora, publica el tuyo propio y crea tu propia marca personal para darte a conocer y establecer tu red de contactos.

 Aprende a desaprender, el futuro es discontinuo

Desaprender es fundamental para ver la realidad actual desde una perspectiva diferente, para ser receptivos a los cambios y hacer las cosas de una manera fresca y nueva. Es fundamental que abandones los hábitos y métodos que te han servido en el pasado, pero que son una carga para abordar el futuro. Solo desaprendiendo puedes abordar un futuro que es cada menos una extrapolación del pasado, solo sopesando la validez de tu experiencia pasada frente a la realidad actual, puedes generar nuevas perspectivas, que hagan posible una nueva realidad en tu vida.

Emprende: lanza tus botes salvavidas.

Emprende pequeñas iniciativas de innovación personal que te permitan transformar, poco a poco, la estructuras y los procesos que ahora rigen tu vida diaria y la de tu organización. Se trata, en definitiva, de que crees el entorno y hagas posible que ocurra algo extraordinario a tu alrededor; algo que te abra las puertas a nuevas posibilidades que están ahí, pero que difícilmente podrás ver si no cambias tu rutina diaria y abandonas tu Zona de Confort.

Lidera como arquitecto social, la reputación es la moneda

Como arquitectos sociales debemos evitar la simplicidad y la polarización de las ideas, nuestro trabajo consiste hacer las preguntas adecuadas, y crear las condiciones propicias para que las respuestas a los nuevos desafíos sean colectivas, es decir, para que la solución emerja de forma natural fruto de las relaciones de colaboración establecidas entre todas las personas de la organización y entre estas y el exterior, aprovechando inteligencia colectiva.

Acelera la redarquía, el futuro ya está aquí

La organización industrial es una realidad, pero, también lo es que los nuevos imperativos de gestión no pueden abordarse desde un modelo de gestión industrial jerárquico, basado en la opacidad, el mando y el control. Las nuevas tecnologías sociales han incrementado nuestra capacidad de auto-organizarnos, movilizarnos y colaborar a través de fronteras organizativas internas y externas. Por lo que, ya no es necesariamente cierto que necesitemos una legión de jefes y burócratas para coordinar el esfuerzo humano. El mundo de la redarquía, es un modo de hacer y comunicar en red, su forma de pensar es comunidad-colaboración-confianza.

¡Felices Fiestas!

 

 

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