ASPcamp: nuestra apuesta por el empleo juvenil

El objetivo de la nueva iniciativa de ASPgems, es facilitar a los jóvenes que desean un futuro profesional en el mundo de las tecnologías, una formación intensiva y práctica que asegure su empleabilidad en un plazo de seis meses

Según cifras recientes de Eurostat, la tasa de desempleo juvenil es del 42,9%, frente a una media de paro europea del 20,7%. Aunque el problema del desempleo juvenil en Europa no es nuevo, en el contexto actual de crisis económica y tasas insostenibles de paro, parece ilógico que las empresas, en especial las tecnológicas, afirmen no encontrar mano de obra cualificada.

En este momento hay 700.000 puestos tecnológicos sin cubrir en Europa y las previsiones son que esta demanda crecerá más rápidamente que la oferta. Y se da así la paradoja, que mientras los jóvenes están ansiosos de trabajar y no encuentran empleo,  las empresas insisten en que tienen dificultades para encontrar jóvenes con las habilidades que necesitan para integrarlos en sus equipos de desarrollo.

aspcamp_logoConscientes de que la brecha de capacidades digitales sigue creciendo, y que los jóvenes encuentran difícil la transición de la educación al mundo laboral, desde ASPGems hemos lanzado la iniciativa ASPcamp.

Nuestro objetivo con esta iniciativa es doble, por un lado ofrecer a los jóvenes que ven su futuro profesional en el mundo de la tecnología, la posibilidad de acelerar su carrera profesional en un sector, como es el de desarrollo software, donde no existe paro alguno. Y a la vez, ofrecer a las empresas que tienen dificultades en atraer y retener el talento adecuado, una cantera de talento digital con experiencia demostrable, y listo para incorporarse productivamente a sus equipos de desarrollo desde el primer día.

Formación para el empleo

ASPcamp está dirigido a jóvenes que desean un futuro profesional en el mundo de la tecnología, que no tienen trabajo o que desean acelerar su desarrollo profesional. Se trata de un programa intensivo de capacitación para el desarrollo software, de cuatro meses de duración, centrado en las capacidades, habilidades y actitudes que exige la industria del software. El diseño y la metodología del programa hace posible que estudiantes con conocimientos básicos de programación puedan acceder, en un tiempo razonable,  a los aspectos más importantes del desarrollo software y aplicar inmediatamente al finalizar el curso sus nuevas habilidades para identificar y resolver problemas técnicos del mundo real.

El contenido del programa lo hemos desarrollado basado en la experiencia de ASPgems como empresa de referencia, de desarrollo rails en nuestro país, y el curso es dirigido por profesionales dedicados de ASPgems con amplia experiencia en el desarrollo software. Las unidades y actividades de aprendizaje se han diseñado para mejorar tanto las aptitudes como las actitudes necesarias para ser eficaz dentro de un equipo profesional de desarrollo software y un entorno de trabajo colaborativo.

Para incorporarte a un curso de ASPcamp, no se necesita tener un título, lo que sí requerimos a nuestros alumnos, es  unos conocimientos mínimos de programación y, sobre todo, que tengas una actitud proactiva y ganas de aprender.

Son muchos los jóvenes que han estudiado carreras distintas de la Ingeniería y la Informática y sin embargo, son nativos digitales, apasionados de la tecnologías y tienen muchas de las habilidades “soft” que están demandando las empresas, como son: autonomía, iniciativa, creatividad y capacidad de trabajo en equipo. Para participar, en ASPcamp es necesario tener una entrevista personal que tiene como objetivos asegurar que podemos cumplir las expectativas profesionales de nuestros alumnos y que estos  tienen la actitud y compromiso necesario para abordar el programa con éxito.

Las empresas colaboradora de ASPcamp por otro lado, facilitan el acceso a los puestos de trabajo, y ahorran tiempo y dinero en la contratación de talento de calidad. Las empresas tienen acceso a nuestros alumnos, siguen su evolución durante el curso, pueden conocer sus capacidades técnicas, y verificar que se forman en entornos reales de trabajo, desarrollando  proyectos reales. Y pueden así, evaluar con antelación que los candidatos que desean contratar se adecuan a su cultura de empresa y salen del curso preparados para el combate, listos para integrarse en un equipo de desarrollo y crear valor desde el primer día de trabajo.

Aprendizaje colaborativo

El programa ASPcamp  combina la enseñanza presencial y online a través de nuestra propia plataforma Neurok. Durante el curso construirás aplicaciones reales en software libre  por tí mismo y como parte de un equipo de desarrollo.

La plataforma Neurok ha sido diseñada para el aprendizaje social. Los estudiantes colaboran con otros estudiantes y profesores para hacer el aprendizaje más rico, más flexible, ágil y colaborativo. La plataforma proporciona un conjunto de herramientas que facilitan el intercambio de ideas y la colaboración en grupo a través de una variedad de modalidades incluyendo texto, documentos, y el vídeo.

En los cursos ASPcamp se aprende en comunidad, día a día, compartiendo comentarios, contenido, videos, documentación, valorando la contribución de tus compañeros y desarrollando actividades de aprendizaje para medir la evolución y comprensión las distintas disciplinas del desarrollo software.

Trabajar en colaboración en un proyecto como parte de un equipo técnico es fundamental para tu éxito como desarrollador profesional o emprendedor tecnológico. Son estas habilidades de “desarrollo colaborativo” lo que te permitirá ser un jugador de equipo eficaz en cualquier empresa desde el primer día. Trabajar y desarrollar en colaboración con otros compañeros te dará una visión real de cómo los mejores equipos de desarrollo trabajan e interactúan entre sí. Y si estás pensando en poner en marcha una empresa de tecnología, estas son las habilidades que necesitas para construir un MVP o para dirigir tu propio equipo técnico.

Garantía de empleabilidad

Como ya he compartido en una reflexión anterior: ¿Zona de confort or zona de peligro?, en un mundo digital, conectado y en constante cambio, la obtención de un titulo ya no es suficiente para garantizar la empleabilidad, tampoco lo es el trabajar en una empresa, que es posible no supere las transformaciones necesarias. Nuestra empleabilidad futura depende, en última instancia, de nuestra capacidad contrastada para crear valor en la nueva economía digital.

La premisa fundamental de ASPcamp es que hoy en día no basta con saber programar. El desarrollo de software es una técnica a caballo entre la artesanía y la industrialización. La creación de valor no está en conocer las herramientas, sino en saber utilizarlas para resolver problemas de negocio con la ayuda de la tecnología. Los lenguajes de programación son las herramientas. Tu forma de pensar y trabajar es lo que hace que sean útiles.

Nuestra experiencia en el desarrollo software, los contenidos de los cursos, la dedicación de los profesores, y el seguimiento personalizado del progreso de de los alumnos, nos permiten dar una garantía de empleabilidad, La política de reembolso de ASPcamp, asegura a nuestros alumnos, que podrán recibir el importe de su matrícula dentro de la primera semana si consideran que el programa no cumple sus expectativas, o seis meses después de haber completado satisfactoriamente el curso si no han encontrado trabajo como desarrollador.

Si estás en paro y tienes pasión por las tecnologías, deseas cambiar de empleo o acelerar tu desarrollo profesional, ASPcamp puede ser el camino hacia un nuevo trabajo que de sentido y propósito a tu vida. Las expectativas son altas, y nuestro programa no es para todos. Debes estar preparado para comprometerte con el programa, participar, trabajar duro, aprender en comunidad y cumplir con las actividades de aprendizaje. ¿Te atreves?

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Redarquía: Nueva versión kindle

La nueva versión incorpora un nuevo capitulo sobre organizaciones duales y un marco de transformación en sencillas etapas para facilitar el camino hacia nuevas estructuras organizativas que hagan posible los resultados y la innovación

Desde que lanzamos la edición impresa en 2014, sois muchos los que me hicisteis llegar vuestras impresiones sobre el libro y en general comentarios muy positivos sobre la necesidad de encontrar alternativas al modelo de organización industrial y avanzar en modelos alternativos de gestión más basados en el contexto y valores, y menos en el ordeno y mando de las estructuras jerárquícas.

redarquia_oneclicComo no podía ser de otra forma en el tiempo transcurrido desde el lanzamiento del libro he ido tomando nota de todas vuestras sugerencias y a a la vez hemos ido perfeccionando la metodología en la gestión de los cambios necesarios y la practica de la redarquía como modelo complementario, que no alternativo, a las estructuras organizativas heredadas de la era industrial. Así mismo sois muchos, particularmente de America Latina los que me habeis solicitado una versión descargable del libro.

Por este motivo, para recopilar toda esta importante y valiosa nueva información y hacer el libro mas accesible,  decidí hacer una edición revisada del libro en formato kindle, que ya tenemos entre nosotros. La nueva edición revisada es mucho más completa que la anterior, al reunir nuevas ideas que vosotros me aportasteis y novedades que hemos ido creando y aprendiendo en la practica de las organizaciones duales.

Ha llegado el día! Ya puedes bajarte y adquirir en un solo click la nueva versión actualizada de Redarquía. 

La nueva versión aporta claves renovadas para:

  • Analizar el nuevo contexto y la necesidad de desarrollar el pensamiento exponencial para entender lo que está ocurriendo a nuestra sociedad y anticipar el impacto que estos cambios suponen en nuestras organizaciones.
  • Reafirmarnos en que nos enfrentamos a retos sin precedentes que se encuentran fuera del alcance de las prácticas de gestión que hemos heredado de una era industrial, los nuevos imperativos de gestión no pueden abordarse desde un modelo de gestión industrial jerárquico, basado en la opacidad, el mando y el control.
  • Construir los nuevos mapas que necesitamos para movernos en un mundo digital, interactuar con la nueva realidad, y adquirir las nuevas competencias exponenciales necesarias en la nueva economía de la colaboración.
  • Preguntarnos por qué la mayoría de los trabajadores, en todo tipo de empresas, independientemente de su sector o tamaño, están desvinculados de sus empresas y no encuentran el propósito o el sentido de lo que hacen cada día en su trabajo.
  • Buscar un nuevo punto de equilibrio entre la jerarquía y la redarquía, que haga posible utilizar, en nuestras organizaciones, las tecnologías sociales para coordinar los esfuerzos individuales y producir resultados sin tener que sacrificar la creatividad, la motivación y la pasión de las personas.
  • Profundizar en la organización dual como estructura alternativa donde la jerarquía tradicional, conduce el negocio cotidiano de los negocios, mientras que la redarquía, se centra en las oportunidades y demandas del futuro, y actúa como una red ágil de dinamizadores de los cambios.
  • Conocer las mejores practicas en el camino hacia la organización dual, capaz de ejecutar el día a día y a la vez explorar las nuevas oportunidades y sortear las amenazas.
  • Reafirmarnos en el hecho cada día mas evidente que compartir crea valor. Necesitamos más liderazgo, y menos gestión, un nuevo papel del líder como arquitecto social, se trata de conectar, persuadir, argumentar y convencer.
  • Acelerar los cambios como la acción de una base amplia de voluntarios, conectando con la inteligencia colectiva a todos los niveles de la organización, y no como un programa de cambio de los pocos de siempre dirigido desde un departamento corporativo.
  • Reafirmarnos en la necesidad de la innovación personal. En un mundo digital e hiperconectado, como el nuestro, no hay muchas opciones, y pueden resumirse en dos: transformación o irrelevancia.

Todavía nos queda mucho por aprender sobre las organizaciones del futuro, pero si eres un pionero de la gestión, y estás convencido de que nuevos modelos de gestión, más allá de la jerarquía, son posible, te animo a no esperar más evidencias y comenzar hoy mismo a dar los pasos necesarios para asegurar que tu organización sea capaz de prosperar en un mundo complejo y en constante cambio. Posiblemente la opción de menos riesgo para ti, sea convertirte en un rebelde de la gestión en tu empresa, acelerando los cambios en el modelo de gestión de tu organización y conectando con un futuro que ya está aquí.

Liderazgo populista: convicciones y responsabilidad

El liderazgo es sobre todo un proceso de creación de valor colectivo, cuando solo defiendes a toda costa una posición política sin tener en cuenta sus consecuencias, acabas destruyendo valor y dividiendo a los tuyos

Cada época histórica va asociada a un tipo de liderazgo. En la actualidad al observar el comportamiento de nuestros líderes políticos, parece que el populismo como “estilo de liderazgo” va ganado adeptos, sobre todo en los movimientos sociales y partidos emergentes. Las características mas observables de este nuevo tipo de liderazgo son:

  1. Personalismo: adhesión a una persona, a sus ideas y su voluntad.
  2. Paternalismo: relación directa y altamente emocional entre líder-seguidor en la que el líder no reconoce mediaciones organizativas o institucionales,
  3. Confrontación: el líder habla en nombre del pueblo y potencia discursivamente la oposición de éste con “los otros”.
  4. Empatía: Tienen una gran la capacidad de empatizar con los sentimientos y formas de pensar de las masas, y con frecuencia simplifican y radicalizan valores y puntos de vista que ya son ampliamente compartidos por un colectivo social.
  5.  Radicalidad: tiene como objetivo la transformación radical de un orden institucional, busca cambiar y refundar el status quo dominante.

El liderazgo político populista es siempre radical, en el sentido de que su objetivo final confesado es cambiar los valores de la sociedad y cambiar el estado de las cosas que consideran injustas. Y su punto de partida es un antagonismo político diferente al tradicional, de “derechas” e “izquierdas”. Su lógica discursiva polariza el espacio entre el “pueblo” y las élites dominantes, la “casta”. Sus líderes buscan llegar al poder para cambiar el status quo actual, y movilizan a sus seguidores apelando a la lucha constante de “los de abajo” frente a “los de arriba’” como un instrumento para reforzar la identidad colectiva y transmitir sus ideales a la sociedad.

En una sociedad conectada el populismo como forma de movilización de masas en torno a unas aspiraciones compartidas está aquí para quedarse. En nuestro país ya podemos decir, sin riesgo de error, que el populismo como nueva forma de hacer política ha terminado con el bipartidismo dominante, forzando una nueva ética política, mas próxima a los ciudadanos y mas centrada en valores, y cambiado la forma de hacer política de los partidos tradicionales. También han hecho posible la emergencia de nuevos actores, partidos y coaliciones que hoy gobiernan las capitales mas importantes del país. Y lo que es aún mas importante, han abierto la esperanza de una regeneración de nuestra democracia, lo que sin su aparición, hubiese sido imposible.

Ética política: convicciones y responsabilidad

Fernando Savater, en su libro Ética para Amador, define la ética como «el arte de vivir, el saber vivir, por lo tanto el arte de discernir lo que nos conviene (lo bueno) y lo que no nos conviene (lo malo)». Y en la ética política hay dos lógicas dominantes a la hora de decidir sobre lo que nos conviene o no nos conviene en un momento determinado. Siguiendo el pensamiento de Max Weber, la mayoría de los políticos a la hora de decidir sobre la moralidad de un hecho concreto se basan en dos principios : convicciones y responsabilidad. En el primer caso se actúa creyendo que se está haciendo un bien, pero no se siente responsable de las consecuencias de la acción. En la segunda, se tienen en cuenta las consecuencias previsibles de la propia acción. Y se interpreta la acción en términos de medios y fines.

En mi opinión ambas éticas  no son contradictorias sino complementarias. Es decir que el líder a la hora de decidir debe valorar las consecuencias de los actos y cotejar los medios con los fines, que en todo caso han de estar alineados con su convicciones políticas. El liderazgo populista antepone siempre, las convicciones frente a la responsabilidad y el pragmatismo.

populismoLa cuestión es que cuando la ética de las convicciones se convierte en una ética absoluta, basada en la defensa a toda costa de una posición política, sin tener en cuenta las posibles consecuencias que nuestras acciones tienen para las demás personas, como líderes podemos destruir más valor del que pretendemos crear. Como argumenta muy bien José Ignacio Torreblanca en su reciente articulo en El País, esa manera de actuar nos puede llevar a la estupidez colectiva y a la irresponsabilidad política. En sus palabras: “Obrar de acuerdo con nuestras convicciones sin preocuparnos de las consecuencias de nuestras acciones es propio de una lógica religiosa, no política. El principal efecto es que los actores se exoneran a sí mismos de las consecuencias que sus decisiones deparen”.

La ética de la responsabilidad, por el contrario, obliga a tener muy en cuenta las posibles consecuencias de la acción, hasta tal punto que en alguna ocasión el líder, situado ante el dilema de la opción, puede considerar preferible sacrificar momentáneamente sus principios, con el fin de evitar el mal mayor de las previsibles consecuencias nefastas de una acción exclusivamente orientada de acuerdo con las convicciones. Más allá de las naturales luchas de poder, esta y no otra, es la cuestión a que se enfrenta el partido socialista en su próximo Comité Federal, a la hora de decidir sobre si abstenerse o no, para facilitar la investidura de Rajoy.

Esta situación critica y de enormes consecuencias para la socialdemocracia española podría haberse evitado si Pedro Sanchez como Secretario General ante el dilema de tener que decidir entre:

  1.  Ejercer un liderazgo responsable, acabar con el bloqueo institucional, abstenerse y ejercer una oposición radical, liderando iniciativas políticas en temas de corrupción, reforma electoral, políticas activas sociales, cuestión territorial, contratación laboral y un largo etc de medidas que ya tenia acordadas con Ciudadanos, pero que ahora eran posible con el apoyo de Podemos y ante un PP minoritario en el congreso.
  2. Ejercer un liderazgo populista, hacer del “no es no” un principio absoluto, empatizar con el sentimiento de rechazo a Rajoy en sus bases, simplificar el debate:  “Si o no a la corrupción”, personalizarse como el líder del cambio, confrontar al los barones del partido con las bases, y convocar un congreso extraordinario para hacerse con el poder y cambiar el status quo del partido.

Hubiese elegido como “mal menor” la primera opción,  sabiendo que no había aritmética posible para un gobierno alternativo y que la situación le llevaría sin remedio a unas terceras elecciones, la división de su partido, la polarización de sus militantes, la perdida de votantes, y un nuevo gobierno más mayoritario el PP.

Sin embargo, optó por la segunda opción y las consecuencias han sido letales para su partido, y para él, aunque esto dependerá del grado de apoyo que reciba de los simpatizantes en las primarias a las que tiene intención de presentarse. Uno de los problemas de la ética de las convicciones es que al romper el vinculo entre acciones y responsabilidades, no nos permite corregir errores y aprender de experiencias pasadas. Ser socialista no puede reducirse a un sentimiento de aversión por la corrupción de un gobierno de derechas. De ahí el absurdo, cuando hablas con militantes del PSOE que a pesar de lo ocurrido, no atribuyen responsabilidad alguna su líder, están dispuesto a olvidarlo todo, y se sienten orgullosos de su coherencia política. Se olvidan de que el liderazgo es, sobre todo, un proceso de creación de valor cuando solo defiendes a toda costa de una posición política sin tener en cuenta sus consecuencias, acabas destruyendo valor y dividiendo a los tuyos.

El líder político como arquitecto social

Querido lector, creo que ya a estás alturas habrás deducido que no soy precisamente un fan del liderazgo populista. Sobre todo porque creo que los desafíos a los que nos enfrentamos en una sociedad compleja e hiperconectada son muy complejos como para abordarlos desde la simpleza y el reducionismo del “si o el no a Rajoy”.

Los líderes políticos de hoy y del mañana, como arquitectos sociales, han de ser capaces de seleccionar los valores que deseamos mantener y preservar, y descartar aquellos que son prescindibles, dejando espacio para las capacidades necesarias para afrontar el futuro con éxito. Además, como líderes deben mantener a su organización en una zona productiva de desequilibrio, sin polarizar el debate, haciendo las preguntas incómodas, tomando las decisiones difíciles y gestionando los conflictos inevitables, las pérdidas y la confusión asociadas a los cambios; en definitiva, deben crear valor y afrontar los desafíos que afectan a sus organizaciones de formas productivas en lugar de destructivas.

Como arquitectos sociales debemos evitar la simplicidad y la polarización de las ideas, nuestro trabajo consiste hacer las preguntas adecuadas, y crear las condiciones propicias para que las respuestas a los nuevos desafíos sean colectivas, es decir, para que la solución emerja de forma natural fruto de las relaciones de colaboración establecidas entre todas las personas de la organización y entre estas y el exterior, aprovechando inteligencia colectiva.

A diferencia del liderazgo formal desde una posición de autoridad, donde nuestro poder se deriva de la posición, cuando actuamos como arquitectos sociales nuestro poder se deriva de la autenticidad, credibilidad, y nuestra capacidad para tomar decisiones, y actuar proactivamente como líderes en base a nuestra pasión, constancia, autoconfianza y valor añadido a la comunidad. Por lo que puedes ejercer este tipo de liderazgo desde cualquier posición en tu organización, movilizando a los demás —fuera y dentro de tu área de responsabilidad— para lograr comprensión y acuerdo sobre lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo, facilitando los esfuerzos, tanto individuales como colectivos,  y desarrollando las nuevas competencias y hábitos necesarios para adaptarse a las nuevas circunstancia.

 

 

 

Liderando en tiempos de cambios acelerados

Ante un mundo de cambios acelerados, como líderes debemos ser capaces de movilizar a las personas conectando con la inteligencia colectiva en nuestras organizaciones y creando las condiciones necesarias para que las personas se enfrenten a los nuevos desafíos y prosperen en el nuevo contexto.

Para ello es necesario movilizar a los demás —fuera y dentro de nuestra área de responsabilidad— para lograr comprensión y acuerdo sobre lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo, facilitar los esfuerzos, tanto individuales como colectivos, de adaptación a los cambios y desarrollar las nuevas competencias y hábitos necesarios para adaptarse a las nuevas circunstancia.

Por todas estas razones me gusta hablar del nuevo papel del líder como un arquitecto social, capaz de crear las condiciones para que emerjan la confianza y los compromisos que faciliten la cooperación, establecer credibilidad, comprender a los demás, conectar emocionalmente y desarrollar las nuevas estructuras en red que hagan posible la innovación colectiva. Hemos de ser conscientes que a diferencia del liderazgo formal desde una posición de autoridad, donde nuestro poder se deriva de la posición, cuando actuamos como arquitectos sociales nuestro poder se deriva de la autenticidad, credibilidad, y nuestra capacidad para tomar decisiones, y actuar proactivamente como líderes en base a nuestra pasión, constancia, autoconfianza y valor añadido a la comunidad.

Son tiempos para cuestionar.

Los desafío a los que nos enfrentamos son muy complejos como para pretender que tenemos todas las respuestas. Basta leer cada día los titulares de la prensa para ver que nuestros líderes no tienen las respuestas. Como líderes nuestro trabajo consiste hacer las preguntas adecuadas, y crear las condiciones propicias para que las respuestas a los nuevos desafíos sean colectivas, es decir, para que la solución emerja de forma natural fruto de las relaciones de colaboración establecidas entre todas las personas de la organización y entre estas y el exterior, aprovechando inteligencia colectiva.

Son pues tiempos de cuestionar:

  • ¿Cuáles son los retos del liderazgo en un mundo complejo, diverso, e incierto?
  • ¿Como construir organizaciones capaces de ser previsibles y eficientes, y a la ves ágiles y flexibles?
  • ¿Qué factores están impulsando la necesidad de una nuevas habilidades de liderazgo?
  • ¿Como mantenernos competitivos en la inestabilidad? ¿Cual es la mejor manera de prepararnos para el futuro?
  • ¿Cómo conectar con la inteligencia colectiva en nuestras organizaciones?, ¿Cómo impacta las tecnologías sociales al liderazgo?
  • ¿Cómo nos afectan los cambios personalmente?, ¿Cómo evitar quedar atrapados en nuestras experiencias del pasado?

Estas son las preguntas que hemos de abordar colectivamente. Como líderes adaptativos debemos mantener a la organización en una zona productiva, fuera de la “zona de confort”,  haciendo las preguntas incómodas, tomando las decisiones difíciles y gestionando los conflictos inevitables, las pérdidas y la confusión asociadas a los cambios. Os comparto una ponencia reciente en la que abordo estas cuestiones desde la perspectiva de hacer del liderazgo y la innovación el trabajo de todos.

 

 

 

NeuroK: El aprendizaje colaborativo como experiencia social

El modelo educativo siempre ha estado abierto a un debate constante, entre otras cosas por sus implicaciones ideológicas y políticas, pero si hay algo en lo que estamos todos de acuerdo, profesores, padres y alumnos, es de la urgente necesidad de reinventar nuestras escuelas basándonos en los valores, necesidades y formas de hacer de los jóvenes de hoy.

La neuroeducación abre un camino de esperanza ante estos nuevos desafíos, ya que promueve la integración de las ciencias educativas con aquellas que se ocupan del desarrollo neurocognitivo del ser humano. Y como refleja muy bien Ana Torres en su reciente articulo en El País, hoy ya sabemos que “El cerebro necesita emocionarse para aprender” y por ello, la neurodidáctica propone un cambio en la metodología de enseñanza para sustituir las clases magistrales por soportes visuales como mapas conceptuales o vídeos con diferentes apoyos informativos como gráficos interactivos que requieran la participación del alumno.

En esta dirección hemos estado trabajando los últimos años en ASPGems para facilitar a los educadores y alumnos una plataforma que haga posible el aprendizaje colaborativo como experiencia social. Hoy nuestra visión es una realidad y ya son muchas las instituciones y profesores que utilizan Neurok como su nuevo entorno de aprendizaje neurodidactico, más centrado en el alumno que en el profesor y más centrado en habilidades que en conocimientos.

NeurokNeurok permite a profesores motivados por las nuevas formas de aprender: (1) conectar con sus alumnos, compartir contenidos de cualquier fuentes, y proponer actividades para desarrollar la imaginación necesaria para hacer de la motivación el motor del aprendizaje, (2) organizar debates estructurados para cada unidad de aprendizaje, haciendo las preguntas adecuadas y fomentando contribuciones de calidad (3) aprender en comunidad, seleccionando los mejores contenidos, reconociendo las contribuciones, animando a los alumnos a compartir recomendaciones, y participar activamente en la evaluación del trabajo de sus compañeros. Estas son las razones que han llevado a muchos profesores y centros innovadores a usar la plataforma.

Razones para usar Neurok

  1. Aprendizaje social. El modelo de aprendizaje de Neurok es más participativo. Los estudiantes colaboran con otros estudiantes y profesores para hacer el aprendizaje más rico, más flexible, ágil y colaborativo. La plataforma proporciona un conjunto de herramientas que facilitan el intercambio de ideas y la colaboración en grupo a través de una variedad de modalidades incluyendo texto, documentos, y el vídeo.
  2. Aprendizaje activo: La plataforma, al ser social, ayuda de forma natural al aprendizaje activo y desarrollo de habilidades. Motiva a la participación, hace del alumno y del debate entre alumnos, el centro del aprendizaje. Como profesor eres el guía de tus alumnos, el que les da las herramientas para hacerse las preguntas adecuadas y encontrar las respuestas de forma colectiva.
  3. Compartir y aprender juntos  En Neurok se aprende en comunidad, día a día, compartiendo comentarios, contenido, videos, documentación, valorando la contribución de tus compañeros y desarrollando actividades de aprendizaje para medir la evolución y comprensión de tus alumnos. Colectivamente mejoramos el proceso de aprendizaje de extremo a extremo, desde la captura, revisión, búsqueda e integración de los mejores contenidos.
  4. Aprender jugando. La gamificación y el juego es clave para la participación y el aprendizaje social. Si se hace bien puede conducir a resultados extraordinarios en base al compromiso de los alumnos, la sana competencia y el reconocimiento de la comunidad. En Neurok los alumnos obtienen puntos por participar, por compartir contenidos, por argumentar y si otro compañero marca como favorito su comentario. Los alumnos pueden ver su evolución con datos, gráficas y ver un ranking del curso, que les motiva a superarse a si mismo, y porque no, a jugar con los retos de sus compañeros.
  5. Aprende a tu ritmo. La neurociencias nos confirman que los alumnos aprenden a distinto ritmo. Con la funcionalidad de “Viaje al pasado” de NeuroK los alumnos pueden adaptar su ritmo de aprendizaje y podrán ver que se ha realizado los días que no han podido entrar a la plataforma. De esta manera no se desmotivarán y cada cual podrá aprender y seguir los debates al ritmo más adecuado para él.
  6. Aula invertida. Neurok puede ser utilizada para cursos online o como una plataforma de apoyo a las clases presenciales para invertir los elementos tradicionales de la conferencia y las tareas. Los videos, podcasts, contenidos de internet, y documentos específicos para cada unidad de aprendizaje, pueden compartirse con antelación y el tiempo de clase puede dedicarse a actividades grupales, a la interacción personalizada con los alumnos, o trabajar aspectos donde sea necesaria la ayuda del profesor en el aula.
  7. Educación abierta. Al aprovechar al máximo la ubicuidad de internet, las nuevas tecnologías sociales y la movilidad, en Neurok los alumnos pueden colaborar para crear contenidos, compartir conocimientos, y desarrollar nuevas maneras de enseñar y aprender que capten la atención y estimulen la imaginación de las nuevas generaciones desde cualquier dispositivo, en cualquier momento y lugar. Esto involucra a los estudiantes en el aprendizaje y profundiza las conexiones sociales y de aprendizaje que los estudiantes son capaces de hacer con el material del curso.
  8. No más slides ni clases magistrales. NeuroK está diseñado para mantener al alumno motivado en un entorno de aprendizaje entre pares. Podrás dar clase como siempre has querido, motivando a tus alumnos por retos, dejando que cada uno vaya a su ritmo, fomentando que se evalúen entre ellos y aprendan haciendo y practicando. Los educadores pueden extraer contenido de una variedad de fuentes, mientras que los profesores, pueden ahorrar tiempo y mantenerse enfocado en lo que mejor saben hacer: educar.
  9. Evaluación entre pares. Neurok  permite a los estudiantes evaluar el trabajo de los demás durante el aprendizaje. Facilita la participación en los debates, la votación de las respuestas más adecuadas y la valoración de las actividades de aprendizaje entre pares. Filtra las contribuciones a la discusión por unidad de aprendizaje y grupo de alumno, lo que permite experiencias de aprendizaje social a escala masiva, y a la vez fomentar las conversaciónes más relevantes.
  10. Métricas de participación. Los instructores del curso reciben información en tiempo real sobre el nivel de compromiso y participación. Esto permite a los profesores y administradores conocer el desempeño del estudiante, los problemas de retención, y las oportunidades de intervención temprana para motivar y lograr la participación de los estudiantes.
  11. Aprendizaje basado en habilidades. Aprendizaje basado en herramientas y habilidades; se trata de que los alumnos aprendan a hacer, no a memorizar. Las actividades del curso se pueden evaluar entre ellos (p2p), o pueden ser evaluadas por el profesor. Toda la metodología de NeuroK se basa en establecer contextos de aprendizaje realistas, donde los alumnos se enfrentan a retos tutorizados por su profesor, esto les permite mejorar su retención de los contenidos.
  12. Desde cualquier lugar y dispositivo. NeuroK está en la nube, por lo que no necesitas instalar ningún software en tu ordenador o en el de los alumnos para poder seguir el curso. Además funciona desde cualquier dispositivo para que la experiencia de aprendizaje online sea úbicua. Da igual donde estés podrás ayuda a tus alumnos en su aprendizaje o los podrás tutorizar.

Si está pensando la creación de cursos en línea y quieres una visión de lo que hemos aprendido acerca de la neurodidactica, prueba nuestra plataforma Neurok para hacer el aprendizaje colaborativo una realidad en tu aula o en tu curso en línea. En nuestro blog puedes ver algunas experiencias y mejores practicas de profesores y centros comprometidos por hacer de la educación una experiencia social y abierta. Y si eres emprendedor puedes ver el potencial de Neurok participando en la Comunidad de Aprendizaje de Loogic para emprendedores. ¿Te atreves?.

 

Piensa en grande, el futuro es exponencial

Pensar de manera exponencial es valioso y es una competencia clave en un mundo de cambios acelerados.

La percepción humana es lineal, nuestros cerebros están programados para tener expectativas lineales, ya que siempre ha sido así. En contraste, el progreso tecnológico es exponencial, lo que se ilustra popularmente por la Ley de Moore, que predijo en 1965 que el número de transistores por unidad de superficie en circuitos integrados se duplicaría cada año. Mirando hacia atrás, este crecimiento exponencial de las tecnologías ha sido sorprendentemente consistente durante más de cinco décadas y se ha mostrado valido para cualquier dominio (biotecnología, impresión 3D, nanotecnología, robótica) donde se han aplicado las tecnologías de la información.

A pesar de que el progreso en un mundo digital se hace más rápido nuestro cerebro tiende, en base a la experiencia anterior, a pensar linealmente. Como resultado, hemos desarrollado una visión intuitiva del futuro similar a la forma en que subimos una escalera. Después de haber subido una serie de peldaños, nuestra predicción de lo que está por venir y lo que esperamos es que el peldaño siguiente simplemente sea como el anterior. Así, si hemos subido 5 peldaños de 20cm, estamos a un metro de altura, y es fácil predecir a que altura estaremos si subimos 5 peldaños más. Esta es la simplicidad de un futuro lineal.

Sin embargo, si subimos una escalera exponencial cada peldaño duplica la altura del anterior. Por lo que después de cinco peldaños hemos subido 3,2 metros (20,40,80,160,320). Y si subimos cinco peldaños más estaremos a 102,4 metros del suelo. Lo realmente sorprendente y poco intuitivo del crecimiento exponencial es que el peldaño siguiente al que nos enfrentamos tiene la altura de todos los anteriores juntos.

La cuestión es, que en contra de nuestra intuición, en un mundo hiperconectado el futuro se está desarrollando no linealmente sino exponencialmente, por lo que nos es difícil predecir lo que va a ocurrir a continuación y cuándo. Es por esto, que el ritmo del progreso tecnológico tiende a sorprendernos, y es que ademas cisnes negros de todo tipo surgen a nuestro alrededor, aparentemente de la nada, y nos encontramos con frecuencia ante una realidad bastante diferente de la que esperábamos.

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¿Como afecta esto a nuestras vidas?

La clave está en lo que hemos de hacer para preparamos para un futuro de tecnologías y tendencias exponenciales. El primer paso, ha de ser necesariamente tomar consciencia de que pensar de manera exponencial es valioso y es una competencia clave en un mundo de cambios acelerados. Atrapados en el pensamiento lineal, el avance es lento y muchas veces nos atascamos con creencias limitantes que no sólo retrasan nuestro proceso de aprendizaje, sino que te impiden desarrollar nuevas perspectivas que hagan posible nuevas versiones de nosotros mismos en el futuro. La mentalidad exponencial te ayudará a sentirte más cómodo con la incertidumbre y más ambicioso con tu visión a la hora de construir tu futuro.

En otras palabras, el pensamiento exponencial es clave a la hora de salirnos de nuestra zona de confort, que es realmente una zona de peligro como hemos visto en una reflexión anterior, olvidarnos de las limitaciones, explorar el futuro y dejar que las ideas emerjan sin censura, porque esas nuevas ideas sin “filtrar” siempre serán exponenciales. El reto es “desaprender” formas de pensar lineales y abrazar lo desconocido, convencidos de que que la mentalidad exponencial nos abrirá las puertas a múltiples oportunidades para la innovación personal.

Esto no es sólo una reflexión interesante, nuestros cerebros lineales pueden llevarnos a problemas reales. El pensamiento lineal provoca que empresas tradicionales que han dominado su sector durante décadas, se vean reemplazadas por startups emergentes que haciendo un uso extensivo de las tecnologías sociales, la economía colaborativa y los nuevos modelos de creación de valor en red, están revolucionando industrias enteras y creando riqueza a una velocidad nunca antes vista.

El pensamiento lineal provoca también que gobiernos y partidos políticos tradicionales permanezcan ciegos frente a las nuevas necesidades de los ciudadanos, y los retos inherentes que nos plantea una sociedad conectada. Y esto es así, en buena medida, porque sus estructuras y modelos de gobierno están basadas en un modelos lineales, jerárquicos que ignoran tanto las exigencias como las posibilidades actuales de participación, colaboración e involucración de los ciudadanos en la política.

Y lo que es más importante, el pensamiento lineal, a nivel personal,  lleva a muchos individuos a permanecer en su zona de confort, cuando para bordar un futuro exponencial hemos de salir de nuestra zona de confort para adentrarnos en nuestra zona de innovación; se trata de vivir los cambios como una oportunidad inigualable para construir una nueva realidad, en lugar de combatirlos denodadamente a base de pequeñas mejoras sobre lo que siempre hemos hecho.Cada día es más evidente que la seguridad profesional no puede provenir de una empresa, que es posible no supere las transformaciones necesarias, sino de nuestra empleabilidad futura, de nuestra capacidad contrastada para crear valor en la nueva economía digital.

Por todo lo anterior, te animo a cuestionarte el pensamiento lineal cuando estés planificando tu futuro. El pensamiento exponencial te abre las puertas a futuros alternativo y nuevas oportunidades que hoy no puedes imaginar. Para desarrollarlo no sigas la información, porque puedes perderte, sigue a las personas. Las principales evangelizadores de esta nueva forma de pensar son Ray Kurzwiel experto en inteligencia artificial y Director de Ingeniería de Google, y Peter Diamandis, fundador y CEO de la fundación XPRIZE, autor de la Abundance y Bold, dos libros claves para entender las implicaciones, riesgos y oportunidades de un futuro exponencial.

A modo de resumen, si podemos mejorar nuestra capacidad para pensar exponencialmente podremos entender y abordar con mas calma un futuro que ya está aquí y cambia a un ritmo acelerado. No se trata sólo de pensar en grande, se trata de aproximarnos al futuro, no como víctimas de la incertidumbre, sino como protagonistas de nuestras vidas. Convencidos de que nuestro futuro no está programado sino que es algo que está por construir y depende de nosotros, y ya que no podemos planificarlo lo que debemos hacer es dedicar todas nuestras energías a construirlo.

Redarquía social y populismo

“La palabra es mitad de quien la dice y mitad de quien la escucha”

Michel de Montaigne

Según todas los sondeos publicados, las elecciones generales del próximo domingo, volverán a confirmar el creciente auge de los partidos emergentes en nuestro sistema político. Prácticamente todas las encuestas confirman que los ciudadanos siguen rechazando el bipartidismo y el panorama político que se avecina es, sin duda, mas complejo, incierto e imprevisible que el anterior. Lo que me ha animado abrir la conversación de hoy, es el echo de que pesar de los interminables debates en los medios de comunicación sobre el 26J, no existe acuerdo alguno sobre la naturaleza del fenómeno y las causas de su creciente atractivo para una parte importante de la población.

Mi objetivo es llamar la atención sobre la importancia de la redarquía social en el Elecciones_26Jfenómeno populista. Las redes establecen un orden alternativo en una sociedad hiperconectada y los modelos tradicionales de confrontación política han quedado obsoletos, en la medida que son incapaces de interactuar con la nueva realidad social. El reconocimiento de la redarquía como nuevo orden social es clave para comprender la emergencia del populismo, sus desafíos y oportunidades, y las implicaciones que tienen las nuevas formas de hacer política en nuestro convivencia y en la regeneración de la democracia

La redarquía social como nuevo orden

A lo largo de la historia, los movimientos sociales han sido y siguen siendo, las palancas del cambio social. En un mundo conectado y de cambios acelerados, estos movimientos son promovidos y difundidos a través de los nuevos medios de comunicación social, y son representativos de una nueva forma de acción colectiva emergente en la sociedad red.

Estos nuevos movimientos sociales son ejemplos de redarquía social y tienen en común una profunda desconfianza en las instituciones tradicionales y partidos políticos que gobiernan la sociedad,  adoptan distintas formas, valores y creencias según las necesidades específicas de la causa que les dio la razón de existir. y en última instancia buscan acceder al poder y transformar un orden social que consideran injusto e insostenible.

Una diferencia fundamental de los nuevos partidos que han recogido sus mensajes y consignas, como “no nos representan”, “juntos podemos”, es que no son programáticos como los partidos políticos tradicionales. Sus organizaciones, lejos de las jerarquías y los “aparatos tradicionales”, son estructuras abiertas y participativas en red, que se cuestionan colectivamente los objetivos a conseguir y los mensajes mas adecuados para la movilización ciudadana. Sus reivindicaciones son múltiples y emocionales, no siguen un programa determinado, según gusta decir Pablo Iglesias: “Podemos no es un partido político con intereses propios, sino un instrumento en manos del cambio”

Su objetivo final confesado es cambiar los valores de la sociedad y cambiar el estado de las cosas que consideran injustas. Y su punto de partida es un antagonismo político diferente al tradicional, de “derechas” e “izquierdas”. Su lógica discursiva polariza el espacio entre el “pueblo” y las élites dominantes, la “casta”. Sus líderes buscan llegar al poder para cambiar el status quo actual, y movilizan a sus seguidores apelando a la lucha constante de “los de abajo” frente a “los de arriba’” como un instrumento para reforzar la identidad colectiva y transmitir sus ideales a la sociedad.

La redarquía social después de las pasadas elecciones municipales, es una realidad en nuestro país. Cerca de siete millones de ciudadanos españoles son vecinos de capitales cuyos consistorios se han dado en llamar los “ayuntamientos del cambio”. Las candidaturas de unidad popular que tomaron el impulso de los movimientos sociales y las plataformas ciudadanas ganaron en cinco grandes capitales (Madrid, Barcelona, Zaragoza, Santiago de Compostela y La Coruña. Y en Valencia, la tercera ciudad española por tamaño, gobierna en coalición un alcalde de Compromís.

El populismo como nueva forma de hacer política

Me parece interesante como punto de partida para entender el impacto en la política de los nuevos movimientos sociales, la propuesta de Ernesto Laclau, en su libro La razón populista, en el sentido de “rescatar el fenómeno del populismo, de su lugar marginal dentro de las ciencias sociales y pensarlo no como una forma degradada de la democracia sino como un tipo de gobierno que permite ampliar las bases democráticas de la sociedad”. Sus planteamientos son particularmente relevantes en el contexto de España, ya que en palabras de Pablo Iglesias, el teórico político Argentino, es el padre intelectual de Iñigo Errejon, responsable del diseño de la estrategia electoral de Podemos.

El populismo, según Laclau, es una manera de construir lo político a partir de identidades o demandas sociales especificas. “Cuando las masas populares que habían estado excluidas se incorporan a la arena política, aparecen formas de liderazgo que no son ortodoxas desde el punto de vista liberal democrático, como el populismo. Pero el populismo, lejos de ser un obstáculo, garantiza la democracia, evitando que ésta se convierta en mera administración de lo publico”.

El objetivo declarado del populismo como forma de hacer política es volver a darle al pueblo, la voz que le ha sido confiscada por las élites extractivas ó la “casta” en términos de Podemos. La estrategia del “ellos” contra “nosotros” es la esencia de esta nueva forma de hacer política. En otras palabras, el discurso populista sostiene que el pueblo ha sido víctima de una una élite corrupta que ha secuestrado la voluntad popular. El problema está, en que el “pueblo” puede ser construido de maneras muy diferentes y no todas van en una dirección progresista. De hecho, es el líder populista quien  determina quién es gente y quien es casta. En varios países europeos esa aspiración a recuperar la soberanía ha sido captada por partidos populistas de derecha que han logrado construir el pueblo a través de un discurso xenófobo que excluye a los inmigrantes, y en Cataluña, sin ir más lejos, los partidos independentistas quieren construir un pueblo cuya voz reclama una república catalana que se limita a defender los intereses de los considerados soberanistas.

Pero, independientemente de las formas problemáticas que pueden tomar algunos de esos movimientos, es importante reconocer que se apoyan en legítimas aspiraciones democráticas.La exclusión social, la perdida de identidad colectiva, y la inseguridad frente a un mundo globalizado, son los motores del populismo. Por lo que,  en una sociedad conectada el populismo como forma de movilización de masas en torno a unas aspiraciones compartidas está aquí para quedarse. Como un fenómeno social, su desaparición es  improbable mientras haya grandes mayorías de ciudadanos que vivan en situaciones límites,  excluidas de la distribución de la riqueza, y que buscan legítimamente mejorar su situación.

El populismo como estilo de liderazgo

Flavia Freidenberg, en su libro La tentación populista. Una vía al poder en América propone abordar el populismo como un “estilo de liderazgo”, entendido este como “la relación directa, personalista y paternalista entre líder-seguidor, en la que el líder no reconoce mediaciones organizativas o institucionales, habla en nombre del pueblo y potencia discursivamente la oposición de éste con “los otros”. El líder populista busca cambiar y refundar el status quo dominante; donde los seguidores están convencidos de las cualidades extraordinarias del líder y creen que gracias a ellas y/o al intercambio clientelar que tienen con él conseguirán mejorar su situación personal o la del colectivo. El político populista pretende así, ser el único que representa la voz de todo el pueblo.

Estos líderes, como ha sido el caso de  Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador. presentan algunas características en su manera de hacer política que los diferencia de los políticos que habían gobernado hasta ese momento. De tales características, hay dos que resultan novedosas: a) el modo en que se erigen como alternativa frente a los actores  tradicionales, con una clara intención de cambiar el sistema político; y b) el hecho de que consiguen articular una coalición plural de sectores sociales que les otorga legitimidad y abre la posibilidad de poner en marcha proyectos de cambio, sobre la base de una democracia de mayorías.

El problema con este tipo de liderazgo, como analiza muy bien Flavia en su libro, es que todos estos líderes en la practica se han relacionado de manera ambivalente con la democracia. Por un lado, han empleado las elecciones como un instrumento plebiscitario y han legitimado sus proyectos en las urnas en reiteradas ocasiones, empleando los recursos del Estado y las redes clientelares. Pero por otro, han sido responsables de múltiples ataques a las instituciones de la democracia y del ejercicio arbitrario del poder.

El necesario rescate de los partidos políticos

Una sociedad conectada nos plantea retos especialmente complejos; retos que los partidos políticos tradicionales son incapaces de resolver. Y esto es así, en buena medida, porque sus estructuras y modelos de gobierno están basadas en un modelo jerárquicos que ignora tanto las exigencias como las posibilidades actuales de participación, colaboración e involucración de los ciudadanos en la política. Y es que desde su punto de vista fundamental —como maquinas de poder— los aparatos de los partidos políticos tiende a sobrevalorar el legado y las experiencias anteriores a expensas de la innovación y la adaptabilidad de sus estructuras a los nuevos desafíos.

No es cierto que no haya alternativas reales a nuestro sistema político. El problema es que no hay voluntad política para hacer lo que es necesario hacer, que no son unas pequeñas “reformas” en los partidos políticos o cambios menores en sus órganos de gobierno, sino una verdadera reinvención de nuestra instituciones en su conjunto en base a nuevos valores como son la trasparencia, la apertura y la participación ciudadana, necesarias para recuperar la credibilidad perdida y volver a conectar con la sociedad real.

La realidad nos muestra cada día que las estructuras jerárquicas actuales tiene un coste muy elevado en términos de transparencia, iniciativa, creatividad y compromiso. Cada día es más evidente que necesitamos rescatar a nuestros partidos políticos de sus “aparatos” actuales para hacerlos más abiertos, participativos y transparentes; para transformarlos en nuevos partidos capaces de conectar con la nueva realidad social y dar una respuesta colectiva —la única posible— a los nuevos retos. Esta repuesta pasa necesariamente por la regeneración de la clase política y la mejora de la calidad del debate público.

La única manera de impedir la emergencia de partidos populistas es la reinvención de los partidos políticos tradicionales, seriamente dañados por los casos de corrupción, el clientelismo y el deterioro institucional, no como aparatos de poder representativo de las voluntad de sus votantes, sino como como verdaderas plataformas de acción política capaces de para oponerse al populismo con respuestas especificas a las aspiraciones democráticas del pueblo y las encauce hacia una defensa en base a nuevos valores como son la trasparencia, la apertura y la participación ciudadana, necesarias para recuperar la credibilidad perdida y volver a conectar con la sociedad real.